¿Qué tipo de vehículo necesita? ¿Cuál es el que le indica la razón, el presupuesto o el corazón? Lo importante es elegir como se debe para no tener que lamentarse

Por Fernando Santos Morales.

En muchas ocasiones la compra de un vehículo se convierte en algo muy importante para el individuo, las parejas o familias. La elección se da por el diseño, el equipamiento, el precio, la marca y mil factores más. Y como casi siempre en ésta vida, el dinero  que se tiene para la compra de un vehículo es fundamental a la hora de escoger.

Pero no necesariamente es mejor un auto que otro por el hecho de tener un valor superior como veremos a continuación. Así como no es más rápido acelerando el que tenga más caballos de potencia, o el más económico no es el que declara las cifras de consumo más bajas en su ficha técnica, dado que las cifras oficiales se obtienen en condiciones ideales que generalmente distan mucho de las condiciones habituales, hay que analizar muy bien todas las variables implicadas en el uso real, así como las necesidades y opciones.

Vamos con el corazón. Aquel individuo que se enamoró por el estilo y la potencia de la máquina de un precioso coupe deportivo para »4» personas. Ah, y además es turbo cargado. Pero una vez con su »amor» en el garaje, empiezan las dificultades cuando ve que la pareja de amigos que va atrás, roza la cabeza contra el techo, y en un recorrido corto o medio, el diseño de las sillas los deja extenuados.

Adicionalmente, las tanqueadas con gasolina extra empiezan a hacer mella en su presupuesto, y el amor empieza a dejarle el lugar a la razón, y al arrepentimiento. Ese coupe seguramente será mejor para alguien soltero o sin hijos por los problemas de espacio, visibilidad trasera y generalmente, por la dureza en la puesta a punto de las suspensiones que le quitan confort para rodar en nuestra destruida infraestructura vial.

Motivos de la suspensión dura? La estabilidad, que se traduce en poca inclinación en las curvas, en una fidelidad, seguridad y precisión cuando se gira el volante, y en distancias de frenado menores debido a que la transferencia de peso está mejor controlada. Probablemente a su propietario le gustará poner a prueba su performance acelerando a fondo con frecuencia, ese es su destino.

Al frustrado propietario  del coupe, le vendría mejor una van, una camioneta o station wagon. Mejor comodidad de las suspensiones donde no necesariamente tienen que ser blandas, pues a veces en exceso, se traduce en una marcha que no es constante y sí agitada. Versatilidad -practicidad  tanto en la van como en la sw, al poder llevar también con comodidad y amplitud desde 4 hasta10-11 pasajeros     -mayor cantidad de personas que una camioneta permite una van pero obviamente no es lo mismo una compacta tipo Chevrolet Zafira, Citroen C4, o Mazda 5, que una grande de 5 metros de longitud como la Chrysler Town Country o la Honda Odyssey-,   con una buena bodega que salvo por disminuir la visibilidad con la carga máxima, permite libertad total en la altura del equipaje: el techo es el límite, más alto en una van que en una station wagon, break, o camioneta.

La altura al sentarse en los puestos de adelante es un factor que transmite seguridad, dominio y placer, algo muy apreciado, y que se siente más en una van que en una break, dado que estas últimas se derivan de su respectivo sedan – automóvil con la misma distancia del piso al techo, y de la vía al piso del automotor.

Adicionalmente en todas las vans (ventaja con respecto a las station wagons por la modularidad), se pueden plegar o dejar en casa una o varias sillas, para que los hijos vayan cómodos, permitiendo la máxima cantidad de maletas y ocupantes posible: se  aprovecha al máximo el espacio disponible.

Y, ¿que tal si quiere viajar y sentirse »alto», al tiempo que la distancia sobre el piso le permite unas escapadas por carreteras despavimentadas pero con superficie pareja? Ahí entran las denominadas crossover, que a grandes razgos son una mezcla de automóvil, station wagon y algo de SUV  (las verdaderas suv, permiten desplazarse por terrenos mucho más difíciles).

Puede circular sobre grava pequeña mucho más rápido que un carro con la tranquilidad que dan la mayor altura sobre el suelo con respecto a una sw o una van, mas las protecciones de la caja, motor y transmisión, tanque de combustible y las vitales tuberías de frenos. Algunas veces, la capacidad de su baúl, no es tan buena como en una van o camioneta del mismo tamaño.

Muchas crossover se basan en plataformas de autos, y de ahí que a pesar de su altura incrementada, no varíe mucho el comportamiento dinámico ni la estabilidad, ni la sensación de control y seguridad. Y cuando equipan tracción en las 4 ruedas  (no todas funcionan permanentemente con la propulsión hacia las 4 llantas; hay muchas que andan en tracción delantera y cuando detectan una patinada adelante, automáticamente transmiten tracción a las traseras. En ese corto tiempo, mientras se pasa de 2 a 4 ruedas, la estabilidad se puede afectar: mejor con tracción permanente en las 4) se incrementa la seguridad activa por el mayor agarre especialmente en superficies resbaladizas.

Vamos con las SUV (sport utility vehicle), para los más »rudos»,  las camionetas medianas o grandes que fueron en un principio concebidas para adentrarse en terrenos bien complicados; hoy en día ya no es del todo cierto en algunos modelos como las recientes Ford Explorer o las Porsche Cayenne por la ausencia del bajo y la disminución de la altura bajo casco entre otras.

Para esto, se necesita una buena altura total, mejor dicho, ser las más altas en las 2 medidas; a veces, por influencia de un chasís independiente de vigas y no monocasco, que trabaja en conjunto con unas suspensiones de gran recorrido      -permiten un amplio desplazamiento vertical de cada rueda asegurando la tracción en cada uno de los 4 puntos de apoyo-,  algunas con eje rígido y no independientes en cada llanta para mayor robustez, reductora (el famoso bajo que multiplica el torque entregado a las ruedas), buena protección del suelo, y rematan con buenos ángulos de ataque, salida y ventral, para afrontar o dejar atrás serias pendientes.

La profundidad de vadeo (hasta donde puede subir el nivel del agua sin problemas) puede ser superior a 40-50 centímetros. Cabe anotar que no solamente sentirse, sino viajar más alto, en algunas ocasiones, es un factor adicional de seguridad en el momento de ser golpeado lateralmente por un auto más bajo, pues la zona de los estribos que es deformada, es más fuerte que el centro de las puertas.

¿Desventajas de una auténtica SUV? Generalmente son bastante pesadas lo que perjudica no solo el consumo sino la estabilidad por su altura, y porque el labrado de las llantas es una mezcla para pavimento y barro, peor aún si tiende más a lo último. Por lo anterior y la masa, se aumentan las distancias de frenado y se disminuye el agarre lateral en las curvas.

¿Que puedo decir del típico automóvil sedan de 4 puertas? Que es lo mejor en estabilidad, hay buenas dosis de confort acústico y de rodadura y que pasado el límite de agarre puede perdonar errores de manejo y ser más dócil; a igualdad de longitud puede pesar menos. Muchos tienen un baúl capaz que le sirve para sus viajes familiares, cargando con la silla del bebé.

Existen sus versiones de 5 o 3 puertas hatchback con un baúl menos espacioso mientras el equipaje esté cubierto por la bandeja, pero que se duplica y hasta triplica al quitarla, y abatir la silla trasera; adiós a los ocupantes de atrás, unas por otras.

No podemos olvidar a los más pequeños, los city cars o segmento A, de tipo hatchback, con 3 o 5 puertas como el Renault Twingo, el Kia Picanto, Chevrolet Spark, Citroen C2 y Hyundai I10 que con su tamaño son una bendición deslizándose entre los trancones o estacionándose, quedando bajo la mirada envidiosa de los más grandes que nunca lo podrán hacer. Pueden desplazarse 4 personas en zonas urbanas, sin mayor equipaje que 2 o 3 pequeñas bolsas, haciéndolo, con una muy buena economía de combustible.

No necesariamente los motores más pequeños, digamos los de 1 litro, son más económicos que los 1.2 o 1.3 pues dependiendo de muchas variables, necesitan hundir más el acelerador que sus ‘’hermanos’’ más grandes. La tecnología de punta no los deja de lado, y permite adquirirlos con 1 airbag para el conductor (puede hacer la diferencia entre sobrevivir o no en caso de accidente), cabina rígida y zonas de deformación que brindan decorosa seguridad para su tamaño.

Puede tener el casi vital aire acondicionado, dirección hidráulica, pack de vidrios y bloqueo central eléctrico, y si no fuera por los desconcertantes impuestos en Colombia, tendríamos 6!!! airbags, frenos ABS, control de estabilidad, y elementos de lujo como el sunroof.

Vale la pena lo que pagamos por lo que queremos o creemos obtener? Creemos, porque en el país hay una percepción equivocada de muchas personas con respecto a algunas marcas, cuando creen estar comprando un vehículo de lujo cuando no lo es, ya sea porque los impuestos suben la tarifa, el nombre es muy »play», se percibe de alto nivel, o el modelo es exclusivo porque se ve menos……

En pocas palabras, marcas que aparentemente son de lujo y más bien son populares por ejemplo en europa, donde dejan la exclusividad a los que por estos lados vemos en todas partes. En ese mismo sentido por ejemplo, la seguridad no protege sólo en los autos más caros, y los dispositivos o sistemas destinados a incrementar la comodidad o el entretenimiento los montan la mayoría de marcas que no son de lujo también.

¿Preferirían cierto tipo de vehículo de lujo con equipamiento básico, a otro del mismo tipo y mayor tamaño, de marca »vulgar», mucho más equipado, con un motor de mayor rendimiento y al mismo precio con una garantía superior, a cambio de sentirse visto y rodeado por un halo de prestigio?

Personalmente, en la mayoría de casos, un contundente no. Obviamente no tengo nada en contra de ninguna marca de prestigio, más bien al contrario: uno de mis autos ideales, sería de una de esas automotrices.

Hay que tener en cuenta que la calidad, o el buen funcionamiento de un auto no se va perfeccionando a medida que sube el precio. Es cierto que hay un mayor nivel en la ejecución, el acabado y los materiales, la ingeniería, y a veces el diseño en general y otros aspectos, cuando se accede a un auto Premium.

Las diferencias en lo mencionado entre éstas y las generalistas a disminuido bastante, a tal punto, que no son las primeras en ciertos aspectos; es más, son superadas en algunos. Como ejemplo real, en cuanto a buen funcionamiento y longevidad, ninguna marca es invulnerable pues los vehículos  problema se siguen viendo hasta en »las mejores familias»………..Las disparidades de calidad puntualmente en estos 2 aspectos, que aún existen entre las marcas, se dan por las distintas cantidades de autos afectados por un problema identificado.

Algo tan subjetivo como el diseño puede ser determinante en el momento de elegir su automóvil, crossover, suv, o station wagon: me gusta y punto final…….Éste artículo es solo una modesta síntesis de las vicisitudes que conforman el mundo automotriz actual.

Después de un concienzudo »estudio» sobre lo que necesita, probablemente quedará satisfecho con su elección, si es que la compra de un vehículo es algo importante para usted y sus seres queridos; de lo contrario no lo será si no entra en detalles y se conforma con que lo transporte de un lugar a otro y nada más.

De ese grupo no hacemos parte los entusiastas pero sea quien sea, fíjese muy bien donde pone su dinero pues una vez rodando puede ser tarde y costoso arrepentirse cuando cualquier aspecto le moleste o no se ajuste a sus necesidades.

 

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