30 metros en seis meses creció el monte Etna y alcanza su altura récord

Imágenes del Monte Etna tomadas por satélite los pasados 13 de julio (foto a) y 25 de julio (foto b) – Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología

El legendario volcán siciliano, el más alto y activo de Europa, ha alcanzado ya una altura de 3.357 metros sobre el nivel del mar, la mayor medida hasta ahora

El monte Etna está creciendo. Y según acaban de descubrir los geólogos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología italiano, cuya sede está a los pies del volcán, durante los últimos meses ha incrementado su altura en cerca de 30 metros, hasta alcanzar un récord: 3.357 metros sobre el nivel del mar. La ‘culpa’, según los científicos, es de las más de 50 erupciones que el cráter sureste ha experimentado desde el pasado mes de febrero de 2021.

De este modo, el cráter sureste, el más joven y activo de los cuatro principales, ha superado en altura a su ‘hermano mayor’, el cráter noreste, donde desde hace más de 40 años se encontraba, sin discusión posible, la cima del Etna.

Los datos, que arrojan una incertidumbre de 3 metros, se han obtenido a partir de una serie de imágenes tomadas por el satélite de observación Pleiades entre el 13 y el 25 de julio. A partir de las fotografías, los investigadores obtuvieron un modelo digital del terreno, en el que se aprecia con claridad que el punto más alto se encuentra ahora en el cráter sureste.

Desde 1980, la cima del Etna se encontraba en el cráter noreste, cuyas erupciones entre septiembre de ese año y febrero de 1981 lo habían elevado hasta una altura de 3.350 metros. A partir de entonces, sin embargo, esa altura fue disminuyendo debido a distintos derrumbamientos de los bordes del cráter, de forma que en 2018 se había reducido hasta los 3.326 metros. Ahora, el Etna tiene una nueva cima, en el cráter noreste, con una altura récord de 3.357 metros.

El monte Etna empezó su vida como volcán submarino, y fue creciendo lentamente hasta emerger del mar debido a sus continuas erupciones. Con el paso del tiempo, y al irse solidificando capa tras capa de lava, su altura fue aumentando hasta alcanzar la actual. Ahora, el Etna está totalmente cubierto por antiguos flujos de lava, procedentes de las múltiples erupciones que han venido sucediendo desde hace 300.000 años.