Las llantas usadas son materia prima para baterías recargables

descarga (5)Por la cantidad y variabilidad de sus componentes, reciclar correctamente las llantas fuera de uso es uno de los temas más complejos para el planeta, ya que estas se tardan hasta 500 años (¡cinco siglos!) en ser biodegradadas.

Por: Jaime Gabriel Abozaglo Macías

Además de cauchos y otros productos sintéticos, una llanta radial contiene cerca de 200 componentes, que incluyen textiles, aceros, agentes vulcanizantes y hasta negro de humo, que se obtiene por la combustión incompleta de gases naturales y sirve para entregar mayor resistencia a la abrasión y la tensión, dos cualidades que garantizan una mayor durabilidad de la rueda.

De ahí que cuando se convierten en residuos, es imperativo reciclarlas correctamente so pena que terminen contaminando durante decenas de años, o, peor aún, con sus componentes suspendidos en la atmósfera por combustión, como sucede con los hornos de las cementeras que, una vez molido el caucho, lo utilizan como materia prima para generar calor.

Actualmente existen diversos programas de reciclaje, que pasan por la utilización de llantas usadas como material principal para hacer bolsos, artesanías, materas, etc. Pero también con ellas se hacen estructuras para corales marinos, se usan como parte del asfalto (van debajo para permitir una mejor textura de la vía) y, apiladas, se utilizan en las pistas donde se practican deportes a motor como barreras que desaceleran, a la vez que amortiguan.

BATERÍAS DE LITIO

Un equipo de investigadores del Departamento de Energía del Laboratorio Oak Ridge National (ORNL), en Estados Unidos, ha desarrollado un proceso que permite transformar neumáticos usados en componentes de baterías de iones de litio.

Parans Paranthaman y Amit Naskar, directores del proyecto, indicaron que han logrado crear un proceso que permite modificar las características de la microestructura del negro de carbono que se puede aprovechar para fabricar ánodos de mayor calidad para ser utilizados en la fabricación de baterías de iones de litio. Los ánodos son electrodos de carga negativa que se utilizan en toda clase de baterías.

Los investigadores han desarrollado un procedimiento que permite recuperar carbón pirolítico, un elemento similar al grafito. Cuando este material, desarrollado en el laboratorio, se utiliza para fabricar ánodos, se logra un mejor desempeño en comparación con sus pares fabricados con grafito.

El método, descrito en un documento publicado en el portal científico The Journal RSC, cuenta con numerosas ventajas sobre los enfoques convencionales de fabricación de esos ánodos.

 

Los investigadores de ORNL produjeron una batería a pequeña escala de laboratorio con una capacidad reversible, que resulta superior a lo que es posible con materiales de grafito comerciales. De hecho, después de 100 ciclos de carga se ganaron cerca de 390 miliamperios/hora por gramo de ánodos de carbón, lo que supera las mejores propiedades del grafito comercial. Los investigadores atribuyen esto a la microestructura única del carbono derivado de las llantas.

 

Los ánodos son uno de los componentes principales de una batería, con un 11 a 15 por ciento de la cuota de mercado de los materiales. Este sistema de fabricación de componentes para baterías permitiría reciclar millones de neumáticos que son desechados en Estados Unidos. El laboratorio ORNL está trabajando para desarrollar un programa de licenciamiento que permita utilizar su tecnología en la fabricación de baterías de iones de litio para vehículos, almacenamiento de energía, y aplicaciones médicas y militares.