Remedios caseros muy efectivos que te sorprenderán

97000746Cuando de un problema grave de salud se trata, por supuesto lo más recomendable es acudir a un especialista que recete el medicamento indicado.

Sin embargo, cuando existen dolencias menores, muchas veces es posible encontrar una rápida solución en el hogar.

Estas son algunas soluciones poco convencionales que vale la pena probar:

1.- Lápiz para el dolor de cabeza

El estrés y la ansiedad hacen que inconscientemente aprietes los dientes y la mandíbula, lo que a su vez provocan tensión en los músculos de la zona que puede derivar en un dolor de cabeza. Según Fred Sheftell, director del Centro para la Cefalea de Nueva Inglaterra, una solución a esto es poner un lápiz de madera entre los dientes sin morderlo, lo que ayuda a que los músculos de la mandíbula se relajen y disminuya el dolor.

2.- Yogurt para el mal aliento

En la mayoría de los casos, el mal aliento es causado por la proliferación de bacterias en la boca. En este sentido, estudios han demostrado que las bacterias vivas que hay en el yogurt pueden atacar aquellas que provocan el mal aliento, o bien crear un ambiente inhóspito para ellas. Es por esto que es recomendable consumir un yogurt, ojalá natural y sin azúcar, todos los días, lo que además ayuda a reducir la placa bacteriana y a mantener una buena salud de las encías.

3.- Melisa para el herpes labial

Es un problema bastante común y muy, muy molesto que por lo general se trata con medicamentos antivirales. Sin embargo, según James Duke, autor de “The Green Pharmacy” (“La Farmacia Verde”), la melisa es muy útil para atajar los brotes de herpes, ya que también tiene propiedades antivirales y antibacterianas. ¿Cómo usarla? Mezcla entre 2 y 4 cucharaditas de melisa por taza de agua hirviendo. Deja enfriar y limpia con ella varias veces al día la zona afectada por el herpes.

4.- Masaje casero para el dolor de pies

Día a día, los pies cumplen un importante trabajo: soportan el peso de nuestro cuerpo. Es por esto que al llegar la tarde, a muchas personas -en especial a las mujeres que abusan de los tacos altos- les duelen. Para aliviar las molestias, puedes sumergir los pies en agua tibia, pero también es muy bueno darles un masaje casero. Para ello puedes utilizar una pelota de tenis o golf, y hacer rodar las plantas de tus pies sobre ellas durante un minuto o dos. La sensación será muy placentera.

5.- Aceite de oliva para las irritaciones en la piel

El aceite de oliva extra virgen tiene propiedades antiinflamatorias no sólo cuando se consume en la dieta, sino que también cuando se aplica sobre la piel. Y como además es rico en antioxidantes, también ayuda a prevenir y reparar el daño cutáneo. Con una cucharadita por cada 6 centímetros cuadrados de piel, podrás sellar la zona irritada y evitar que se reseque.

6.- Helado para aliviar las quemaduras en la boca

Si eres impaciente y no puedes esperar a que la comida que más te gusta se enfríe antes de darle el primer bocado, de seguro tu lengua y paladar sufrirán las consecuencias. Y aunque tomar agua puede ser una buena solución, una mejor es comer una gran cucharada de helado que bajará la temperatura de tu boca y aliviará la quemadura. También sirve el hielo, pero hay que tener precaución ya que también puede quemar.

7.- Manzana para dientes blancos

El café, el té, las bebidas de fantasía, el vino tinto, las verduras como zanahorias y betarragas, el chocolate y, por supuesto, el cigarrillo, son sólo algunos de los factores que hacen que los dientes se pongan amarillentos o con un tinte café. Y aunque puedes blanquearlos con un especialista, también puedes hacerlo consumiendo cierto tipo de alimentos que al masticarlos van limpiando el esmalte por fricción. Uno de ellos es la manzana, la cual es rica en ácido málico que ayuda a disolver las manchas y placa bacteriana.

8.- Cinta adhesiva para eliminar verrugas

Aunque cueste creerlo, un estudio realizado entre 2000 y 2001 en 51 pacientes con verrugas, demostró que cubrirlas con cinta adhesiva es mucho más efectiva que quemarlas con nitrógeno líquido. Conocida como “Terapia de Oclusión con Cinta Adhesiva”, básicamente consiste en pegar un trozo de cinta sobre la verruga y cambiarla cada tres días, retirando los restos de piel muerta que van quedando y repitiendo el procedimiento hasta que la verruga desaparezca. Según se sabe, los químicos presentes en la cinta, asfixian y matan a la verruga.