¿Sabes que son los «hoteles pop-up»?

Estos alojamientos temporales presentan como denominador común el uso de materiales ecológicos, el diseño y el glamour

Siempre que se piensa en vacaciones la mente viaja a hoteles en la playa o encantadores alojamientos en la cima de una montaña sin embargo la última tendencia se aleja del clasicismo para viajar a contenedores de barco, burbujas prefabricadas o tiendas de campaña a las que no les falta detalle. Esta tendencia, que sin ser nueva está más de moda que nunca, es lo que se denomina «hoteles pop-up», alojamientos de «quita y pon» que se caracterizan por su temporalidad, con una oferta determinada por su fecha de caducidad.

Sin embargo estos hoteles están lejos de ser la típica tienda de campaña sin más lujo que una cubierta por si llueve. Cada día son más los alojamientos pop-up que persiguen ante todo la comodidad del huésped con una moderna decoración a base de materiales reciclables, combinando lo mejor de los campings sin renunciar a la comodidad de un hotel.

En carpas o autocaravanas

El primer hotel de este tipo apareció en el festival de música de Glastonbury en 2011. El Pop-Up Hotel tenía 20 lujosas tiendas con diversos servicios. Ahora la empresa es ya una institución, con tiendas, yurtas, carpas o autocaravanas con todas las comodidades y una decoración detallista y acogedora. Otra de las empresas que con más éxito está llevan a cabo estos hoteles temporales es To Many Places que monta «su hotel» en edificios abandonados o vacíos dando un uso alternativo a la edificación.

Sin embargo hasta 2017 ninguna gran cadena hotelera se había aventurado a ofrecer a sus clientes este tipo de alojamiento temporal.Marriott International vio el negocio en el festival de Coachella 2017. La marca instaló ocho carpas de lujo semejantes a las que se utilizan en los safaris más glamourosos. La iniciativa fue todo un éxito tanto es así que Marriott decidió regresar a Coachella en 2018 con otro proyecto diferente. En lugar de tiendas de campaña, la cadena ofreció a sus huéspedes la oportunidad de alojarse en yurts, una carpa circular, adornada con todas las necesidades esenciales del festival de música, como wifi, baño con ducha, minibar y seguridad las 24 horas.

Público potencial

Son los «millennials» los que con mayor frecuencia busca este tipo de alojamientos temporales. Estos jóvenes, nacidos a partir de los 80 son una generación digital, hiperconectada con altos valores sociales y que persiguen en sus vacaciones experiencias personalizadas y únicas algo que sin duda ofrecen los alojamientos. En resumen, un lugar donde estar a gusto y del que poder presumir en Instragram.

Una cabaña de chocolate

Jean-Luc Decluzeau, el famoso artesano chocolatero especializado en esculturas de chocolate, diseñará y construirá una cabaña de 18 m² con 1,5 toneladas de chocolate. Tiene capacidad para un máximo de 4 personas y sus afortunados huéspedes podrán disfrutar de una noche deliciosa rodeados de chocolate, los días 5 y 6 de octubre. La cabaña (en los jardines de la Cité de la Céramique, en Sèvres, Francia) está repleta de elementos de chocolate, desde las paredes al tejado, pasando por la chimenea, el armario o el reloj, e incluso vasos, libros y un candelabro. Esta locura chocolatera traspasa las puertas de la cabaña, y es que fuera encontrarás un estanque de patos de chocolate blanco y un increíble parterre de flores hecho de… chocolate, claro. La buena noticia para los adictos al chocolate que tengan la suerte de pasar una noche aquí es que algunos elementos son comestibles.