A fondo con la tercera generación del Mazda 6 sedan

Una carga tecnológica de primer nivel  -entre 4 y 30 kilómetros por hora se detiene automáticamente ante vehículos que frenan por delante sin que el conductor lo advierta-  el generoso tamaño con una muy elaborada y atractiva  estampa, ubican a la nueva berlina de Mazda entre lo mejor del segmento D.

Por Fernando Santos Morales

Mazda siempre imprime en sus vehículos la diversión en la conducción, y definitivamente ésta comienza apenas miramos cualquiera de sus vehículos,  abrimos la puerta y nos acomodamos perfectamente en la silla. La versión que probé recientemente del nuevo Mazda 6 (motor 2,5 de gasolina de 185 caballos, muy bien equipado) atrapaba cualquier cantidad de miradas y señalamientos tanto en Bogotá, como en las diferentes carreteras cercanas a la capital. Primero por su tamaño  -en su tercera generación es el Mazda 6 más largo de la historia con 4,87 metros de longitud, o en su séptima si incluímos a sus ancestros, los 626 de tracción delantera-,  y segundo por su moderna, sofisticada e impactante imagen.

Juegan un papel muy importante, los llamativos rines de 19 pulgadas montados en llantas con una anchura de 225 milímetros en serie 45 a diferencia de los de 17 pulgadas que monta la versión de 2 litros. La ‘facha’ de éste último queda a mi parecer disminuída, al contrario de la unidad probada que definitivamente parece un concept car y es imponente y espectacular; aunque con ciertos ángulos que los diferencian, el nuevo Mazda 6 no niega que nace del espectacular prototipo Takeri, alabado en todos los auto shows que lo precedieron. En parte del Takeri se logra una gran eficiencia aerodinámica con un CX de sólo 0,26, a 2 puntos del récord actual de 0,24 que registra el reciente Mercedes Benz CLA.

Con respecto al anterior 6 llamado ‘All New’ en Colombia, los pilares A retrocedieron 10 centímetros para mejorar la visibilidad en carreteras sinuosas de montaña, dejando una tapa del vano motor más larga que contribuye en la desigual distribución de secciones laterales que convergen en la particular y bella carrocería. De frente su gran persiana emulando las alas de un gran pájaro donde se ubican leds blancos a cada extremo como alargándola en los cromados que la delimitan y dispuesta verticalmente, de nuevo nos recuerda al Takeri, donde nace el nuevo concepto de diseño ‘Kodo’, alma en movimiento.

Guardadas las proporciones, más bien tamaños, el frente es muy similar a la de su hermana la CX5 que estreno tales formas y el innovador concepto técnico SKYACTIV. Los pasos de rueda delanteros son impactantes con unas curvaturas ascendentes que inician en las puertas delanteras y terminan, ‘involucrando’ al capó, encima de los faros. Valga anotar que el 6 será igual en todos lados del mundo, no como en anteriores generaciones donde se comercializaba una versión diferente en todos los aspectos, para el mercado de los Estados Unidos.

Bajo la denominación i -ACTIVSENSE el nuevo Mazda 6 2,5 ofrece interesantes sistemas que por medio de la electrónica aumentan la seguridad durante la marcha. ¿Ha golpeado el auto de enfrente mientras al arrancar suavemente mira al costado para saber si puede ingresar a la autopista, mientras el auto de adelante frena repentinamente? El sistema de asistencia de frenado en ciudad (SCBS) frena totalmente o ayuda a reducir el impacto a velocidades entre 4 y 30 kilómetros por hora gracias a un láser infrarojo, para evitar golpes durante éstas situaciones de manejo.

El asistente para cambio de carril (RVM) lo alerta sobre motocicletas o vehículos que se aproximan y se ubican en el punto ciego. Un testigo enciende en el espejo, y parpadea al poner la direccional, al tiempo que alerta con una alarma. Las luces bi xenón con graduación de altura automática, giran en el sentido de la curva proporcionando una excelente visibilidad que aporta a la seguridad activa, mientras que el auto se frena solo antes de acelerar en importantes pendientes ya sea hacia adelante o en reversa, y activa automáticamente las luces de emergencia en momentos de bruscas frenadas.

Entrando en lo más trivial, es el segundo modelo de Mazda que nace bajo el concepto integral SKYACTIV que agrupa nuevos e innovadores motores diesel y gasolina con inyección directa, avances en el bastidor, las suspensiones y las cajas, así como una estructura que siendo más grande pesa menos, y con la rigidez a la torsión aumentada en un 30%,  mejora las buenas notas que en seguridad y confort acústico lograba la anterior generación.

La marca nipona habla de 3 números: 15, 15 y 15 en porcentaje, como cifras muy precisas de la reducción que hubo en el consumo de combustible y las emisiones contaminantes, así como del aumento en potencia, algo de alabar en un motor de aspiración natural. Con el despliegue de los 185 caballos a 5700 rpm y un abundante par motor de 25,49 kgm a 3250 revoluciones, el 6 impulsa sorprendentemente bien al auto con 3 pasajeros en la cabina.

El motor es el típico progresivo que se desenvuelve bien saliendo a menos de 2000 revoluciones, para invitarnos a un régimen medio generoso y apuntar la aguja de las rpm hasta su tope de 6250 con una mezcla de contundencia y linealidad. Es una máquina muy suave y silenciosa que despierta el momento deportivo de la conducción, con un sonido medio –  grave, y más fuerte, parecido al del Miata, cuando girando desde las 3500 – 4000 hacia arriba se oprime el botón ubicado debajo del acelerador que como en muchos automáticos lleva a reducir una o más velocidades.

En el Mazda ocurre también, pero al momento de requerir más agilidad proveniente de la caja, acompaña la modesta pero agradable orquesta. La potencia pasa por la nueva caja de velocidades automática de 6 marchas SKYACTIV la cual además de ser suave y rápida pasando los cambios, es la mejor de las automáticas   -con el permiso de la ZF de 8 velocidades de BMW, Audi Jaguar y Volkswagen especialmente en la suavidad al realizar los cambios-,  en el momento de iniciar la marcha, dado que elimina la aceleración inexistente de todo automático con convertidor de par, en el primer instante de recorrido del pedal del acelerador donde por un segundo cualquier otro vehículo reacciona muy lentamente; así, el 6 de tercera generación, avanza inmediatamente al mejor estilo de un auto mecánico, gran logro de Mazda.

Los cambios se pueden hacer manualmente desde el timón con las 2 paletas muy bien dispuestas que bajan o suben los cambios en un instante. Yendo en drive, con sólo oprimirlas, se entra momentáneamente en manual  (en alguna situación imprevista al bajar un cambio), se reduce, y ella vuelve a d normal cuando considera conveniente. Las relaciones están bien calculadas para el motor y curiosamente en comparación con el anterior automático de sólo 5 marchas, las relaciones en marcha real son ligeramente más cortas en los 4 primeros cambios.

Algo muy destacable es la estabilidad y agilidad general. La conducción en general es muy lineal: cada movimiento del acelerador pero especialmente del volante o del freno, se transmite en reacciones muy precisas de las ruedas girando, o con frenadas muy exactas, perfectamente dosificables tal como quiere el piloto. Se siente a cabalidad la unidad entre el piloto y el vehículo que Mazda se esmera por entregar en cada uno de sus productos para un gran manejo y diversión al volante. Es muy ágil en curvas lentas y en los cambios de apoyo de un lado a otro, se percibe como un auto de menor peso. En las curvas de amplio radio es sorprendente por lo poco que se inclina la carrocería, y el aplomo con el que cruza. Es casi imperturbable, inmutable en altas velocidades.

El confort de rodadura es muy aceptable en las típicas calles de barrio con toda clase de huecos y ondulaciones. No es el más suave del segmento pero no llega a incomodar. El perfil de sus llantas con una altura de 101,25 milímetros es apenas 9,75 más bajo que el de la referencia 185 serie 60 en rines de 14 pulgadas que montan subcompactos muy conocidos en diferentes marcas.

185 es el ancho del neumático de repuesto en rin de 16 pulgadas que aunque está lejos de los 225 del ancho de las normales, transmite más seguridad en el momento de un  pinchazo que las conocidas ruedas tipo ‘galleta» que parecen de moto y limitadas a 80 por hora, no transmiten mucha seguridad especialmente en vías destapadas al momento de un largo viaje. Ésta moda se extiende debido a las zagas más estilizadas y aerodinámicas que junto con el cumplimiento de las estrictas normas en caso de accidente, nos llevan en muchas ocasiones, a baúles pequeños en relación al tamaño del auto.

Ésta es una de las carencias del actual 6 pues con respecto al anterior, teniendo un repuesto menos ancho, pierde casi 100 litros de maletero; por fortuna se venía de uno gigantesco, quedando en uno aceptable más cercano aunque mayor, al de su hermano el Mazda 3 sedan. De atrás hacia adelante pasamos por unas sillas abatibles, a una cabina muy agradable por comodidad, calidad visual, tacto, y espacio. Contrasta notoriamente con el arrojado estilo, lo conservadora que es la cabina, específicamente en el diseño del cuadro de instrumentos y el diseño del tablero y la consola. ¿Necesidad de adaptarse a todos los gustos? Probablemente.

Relojes de velocidad y tacómetro clásicos, controles del climatizador y la radio a la antigua usanza con botones giratorios para sintonizar y el volumen de la radio  -muy precisos y descomplicados-,  que delimitan una pantalla táctil de 5,8 pulgadas, donde se controlan y observan las funciones del teléfono, la radio y la cámara que al poner reversa nos guía con buen margen de distancia, visual y acústicamente. La pantalla es descomplicada, sin tantos símbolos, intuitiva, y muy rápida dado que  reacciona inmediatamente con la fuerza exacta de cada dedo oprimiendo una sola vez.

La mano de obra es de primera en los materiales con el tablero abullonado con inserciones de madera, impecable tapicería en cuero, y unos remates a la altura de lo mejor en la categoría. Buena comodidad de las sillas, y espacio abundante en las 3 medidas habituales: a lo alto, a lo ancho y a lo largo (espacio para las rodillas) ¿Se puede pedir más a semejante vehículo? Si, un muy generoso equipamiento.

2 sillas delanteras eléctricas la del piloto con 2 memorias, tapicería en cuero con deportivas pero sutiles costuras del color del auto, cuero en el volante la palanca de velocidades y del freno de mano, todos los mencionados asistentes electrónicos de última generación, techo corredizo eléctrico, faros bi xenon activos (AFS), espectaculares rines de 19 pulgadas de diámetro, cámara de reversa, comandos por voz para el teléfono con Bluetooth, timón multifuncional donde se comandan el control de crucero, la radio, el teléfono, y el computador de abordo con distancias, autonomía etcétera.

Entrada al auto sin llave, apertura inteligente de las puertas, encendido por botón, 4 vidrios one touch antipinzamiento, espejo interior electrocrómico (se oscurece automáticamente), climatizador automático de 2 zonas, espejos abatibles eléctricamente, radio CD MP3 con las habituales entradas auxiliares – puerto USB con 6 altavoces. No pueden faltar los 6 airbags con el control de estabilidad y tracción, muy sofisticados y  precisos en su accionar como buen auto modelo 2014.

 

Definitivamente el nuevo 6 2,5 litros es una opción para quienes no se conforman con autos más pequeños pero sí quieren sentir la agilidad y las reacciones al volante de uno de estos, y además quieren diferenciarse con su vanguardista e individual presencia, la eficiencia y el refinamiento mecánico, y la seguridad que en muchos aspectos aportan los diferentes sistemas electrónicos que acompañando a la estudiada carrocería, aportan también en la calidad de vida a bordo y la comodidad.

 

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