A PARTIR DE LOS 50

images10.jpgPor: Fabio Becerra Ruiz
Si usted está  que llega, o ya llegó a los 50, cuídese de todo, de todos y de todas. Usted está en sus bodas de oro de nacimiento, y ha llegado a una tal edad dorada, que no es otra cosa que la época en que todo empieza a arrugarse, agacharse y emperezarse; es el indefectible e incontenible inicio del declinar de la existencia.
No se trague el cuento de que está en su mejor edad. Eso fue a los 30 y a comienzos de los 40, cuando repetir de todo no solo no hacía daño, sino que era posible y hasta motivo de orgullo y de jactancia.
Pero a los 50, ‘repetir’ es palabra maldita y prohibida. Veamos: ¿Repetir matrimonio? ¿con qué y a qué horas? ¿Repetir sancocho? Agriera segura. ¿Repetir frijoles? Y los gases que. ¿Repetir acto sexual? Será dentro de una semana.
Después de los 50 no hay devuelta posible. ¿Volver a empezar? ¿Con qué tiempo? ¿Volver a ser papá? No sea ocioso. ¿Volver a trotar? Infarto seguro. ¿Volver a nadar? Será flotar. ¿Volver a cantar? Te ahogas mi vida. ¿Beber como antes? Párale bolas a la cirrosis.
Después de los 50 todo es grave, de cama, de muerte. Un catarro es una bronquitis; un resfriado, una neumonía; una tos, una tisis; un golpe, un hematoma; un chicharrón, diente partido.
A partir de los 50; un dolor de cabeza es un derrame; un dolor muscular, gota; dolores en las manos, artritis; un olvido pendejo, mal de Alzheimer; una tiritada, Párkinson; un estornudo, tuberculosis.
Una oclusión intestinal después de los 50 es cáncer en el colon; un dolor de muelas, caja a la vista; sed, diabetes; un kilo de mas, escoliosis; un kilo menos, ¿será leucemia? ; una orinada a la media noche, próstata.
A los 50, lo que no crece se cae. El que sabemos, por ejemplo, fiel cómplice de ternuras en otros tiempos, es ahora perezoso y desvergonzado, especialista en contradecir tus arrestos haciéndote quedar muy mal.
A los 50 todo es peligroso; sonarte, fuerte hemorragia nasal; visión borrosa, cataratas; cera en los oídos, otitis; insomnio, ataque depresivo; un pelo en la peinilla, calvicie; un dolor en la nuca, Osteoporosis.
A los 50 años usted empieza a detallar los teléfonos de ambulancias, servicios de emergencia, cuidados intensivos y cardiólogos, con discreción empieza a hablar de urólogos y a mirar cómo se hace un testamento, en los entierros ve cómo están de viejos todos sus compañeros de colegio.
Si después de los 50 usted se despierta y no siente nada, es porque está muerto. Si le da daño de estómago, le tienen que poner suero; si frena en amarillo, le dan por detrás;  si le ponen trabas al renovar el seguro de vida, consiga siquiatra.
No es por mortificarlo compañero, pero es mejor que sea consciente de lo que le espera, para que vaya organizando su testamento y escogiendo un buen lugar en su cementerio favorito. No sea que a su pobre familia le toque decidir todas esas cosas en momentos de apremio. Claro que puede que llegue a los 80, pero no le recomiendo confiarse demasiado y en todo caso nunca será el mismo.

AHORA BIEN……SI USTED YA LEGO A LOS SESENTA, ES POSIBLE QUE ESTOS SINTOMAS SEAN EL DOBLE DE LO QUE INDICAN ESTOS APUNTES Y SI TIENE MAS, CERCIÓRESE REALMENTE SI ESTA VIVO, PUES PUEDE SER QUE SE HAYA MUERTO YA Y NO SE HAYA DADO CUENTA

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