Aguantar las ganas de orinar es de las peores cosas que le puedes hacer a tu cuerpo

imagesNunca debes convertir esta acción en una costumbre.

Si tu cerebro te manda una señal para que vayas al baño y sientes tu vientre hinchado debido a la acumulación de líquidos no te demores en ir.
Infecciones: La orina, además de agua, incluye todas las sustancias que el cuerpo no necesita y que los riñones han filtrado. Cuando aguantamos las ganas de orinar las bacterias contenidas en ellas están más tiempo en nuestro cuerpo. Debido a esto existen más probabilidades de que acaben adhiriéndose a la vejiga, uretra y las paredes del tracto urinario, lo que puede causar infecciones.
Agrandamiento de la vejiga: Normalmente, la vejiga tiene capacidad para almacenar entre 150 y 220 ml de líquido. Es en estas medidas cuando se activan unos receptores que avisan a nuestro cerebro que ya es hora de acudir al baño. Cuando se ignora y nos quedamos sentadas, el líquido seguirá aumentando en las paredes de la vejiga, ensanchándola y causándonos diversos daños.
Cálculos en los riñones: Si eres de esas mujeres ocupadas que no tiene 5 minutos para ir al baño, te tenemos malas noticias. Estás provocando que en tus riñones empiecen a instalarse pequeños cristalitos, generalmente originados por el calcio, el fosfato, el amonio y el magnesio que tu cuerpo no absorbió. Esos residuos se convierten en piedras, que causan gran dolor y son muy difíciles de eliminar.
Pielonefritis.: Es una infección del tracto urinario que inicia en la uretra o en la vejiga, pero si no se trata a tiempo puede causar daños importantes al riñón.
Reflujo vesico-uretral. Este padecimiento se genera cuando la orina regresa a la uretra y riñones, lo que detona infecciones en el tracto urinario. Se detona por bacterias acumuladas en la orina