Razones por las que no debes poner una almohada a tu bebé

Los expertos recomiendan que no la usen hasta que cumpla los dos años

Es habitual que los padres primerizos se enfrenten a un mar de dudas ante el cuidado de su bebé, pero una de las más frecuentes al llegar a casa con él en brazos desde el hospital es si deben o no ponerle una almohada en la cuna. Los expertos parecen tenerlo claro. Los pediatras desaconsejan su uso, así como el de otros elementos como peluches o cojines, que pueden poner en riesgo su seguridad. Igualmente, la Academia Americana de Pediatría (AAP) aconseja esperar hasta que el bebé cumpla los dos años para que use una almohada bajo su cabeza para dormir.

Riesgos que hay que evitar

El equipo de expertos en sueño de Emma The Sleep Company explica a ABC que la razón principal de no utilizarla es el riego de que el pequeño sufra el llamado síndrome de muerte súbita causado por asfixia al apoyar la cabeza sobre la almohada y obstruir sus vías respiratorias.

A partir de los dos años de edad, los padres sí pueden colocar una almohada en la cuna, pero desde esta empresa recomiendan evitar aquellas que estén fabricadas con bolitas o pequeños fragmentos, ya que puede producir igualmente una asfixia en el pequeño.

También especifican que para que se sientan cómodos, las almohadas deben ser, sobre todo al principio, pequeñas y firmes y los padres deben tener en cuenta la posición favorita de su hijo para dormir para que su descanso continúe siendo lo más placentero posible y se eviten los odiados despertares que sufren tantos padres cuando su bebé llora por las noches.

Para los menores que duermen de espaldas, este grupo de expertos en sueño aconsejan una almohada fina que les ayude a mantener la cabeza nivelada y evite que se incline hacia delante.

En el caso de que duerman boca abajo pueden apoyarse en una almohada fina y plana, o directamente no utilizar ninguna. Y para los que descansan de lado, lo más recomendable es una firme que pueda cubrir el espacio entre las orejas del bebé y la parte exterior del hombro.

A pesar de estas recomendaciones hay algunas empresas que comercializan almohadas para bebés. «Se suelen utilizar en las cunas para evitar la cabeza plana de los recién nacidos. Sin embargo –puntualizan desde Emma The Sleep Company–, los pequeños están totalmente seguros y cómodos en sus cunas sin ningún elemento extra».