Algunos anestésicos generales pueden empeorar el dolor después de una cirugía

_44775025_anest2.jpgLos científicos la llaman la «paradoja» de la anestesia: el hecho de que algunos anestésicos pueden empeorar el dolor después de una operación quirúrgica.
Según un nuevo estudio, los llamados fármacos anestésicos «nocivos» -utilizados comúnmente en todo el mundo- estimulan las neuronas para que provoquen irritación tiempo después de que pasó la operación.
La investigación en Estados Unidos, publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), podría conducir a un uso más extenso de los pocos anestésicos que no tienen este efecto secundario.
Afirman, sin embargo, que actualmente la resolución de dolor postoperatorio es una prioridad para los anestesistas.
La anestesia ha transformado a la cirugía gracias a la función que ejerce para suprimir el sistema nervioso central e impedir la percepción de las heridas quirúrgicas.
Pero a pesar de los avances de la ciencia y la anestesia, lo que hasta ahora no se ha podido solucionar es el dolor postoperatorio, que puede ser un grave problema.
Desde hace tiempo se sabe que ciertos fármacos como el gas isoflurano -aunque son muy efectivos para inducir y mantener al paciente inconsciente- son en realidad sustancias químicas irritantes.
Algunos médicos utilizan medicamentos para el dolor, incluso antes de suministrar el anestésico, para poder disminuir este efecto.
El estudio más reciente, llevado a cabo en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown, revela que los efectos de este irritante siguen presentes incluso después de que han pasado los efectos tanto del analgésico como del anestésico.
Los fármacos actúan sobre los mismos receptores de las neuronas que son activados con el contacto de otras sustancias irritantes, como el ajo, la mostaza o el chile.
En el experimento con ratones, los animales que no tenían estos receptores no resultaron afectados con los gases «nocivos» anestésicos.
Pero cuando estos receptores se activan, esto no sólo provoca una sensación inmediata de dolor, sino una excesiva sensibilidad en los circuitos cerebrales del sistema nervioso.
En pacientes, esto significa que el dolor que sienten tras una operación quirúrgica aumenta significativamente.
«Hasta ahora no se había reconocido que el uso de estos anestésicos provoca la liberación de muchas sustancias químicas que estimulan a las neuronas, lo cual causa más dolor e inflamación» afirma el doctor Gerard Ahern, quien dirigió la investigación.
«La elección de un anestésico parece ser un factor importante para determinar el dolor postoperatorio».
Hasta ahora no se sabe cuáles son los mecanismos específicos con los cuales los anestésicos afectan las neuronas sensoriales, o con los que continúan causando dolor e inflamación incluso cuando se usan durante la cirugía.
Aunque este efecto podría reducirse utilizando otros tipos de anestésicos, éstos quizás no funcionen bien en otras áreas.
«Lo que quiere decir que todavía tenemos mucho qué estudiar para mejorar estos fármacos» afirma el doctor Ahern.

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