Algunos peligros reales de morderse las uñas

Esta práctica «tan común» se denomina científicamente como onicofagia y puede tener consecuencias en la salud bucodental y en las manos al contraer infecciones bacterianas

Hace tan solo unos días que la noticia saltó a los medios: la amputación de un dedo a una joven australiana al desarrollar un cáncer por morderse las uñas. Según informó el «Daily Mail», la joven debido a sus nervios se mordía las uñas hasta tal punto que, en 2014, se arrancó la uña del pulgar por completo. Tras esto su dedo comenzó a ennegrecerse y, por vergüenza, lo ocultó a sus familiares y amigos durante cuatro años.

Tras ver el estado de su dedo, la estudiante decidió acudir al médico, y este descubrió que por morderse tanto las uñas, la joven se había causado un trauma en la epidermis situada debajo de la uña y que, por ello, en el dedo se había desarrollado un cáncer poco común conocido como melanoma subungueal letigoso acral. Aunque han intentado, a través de varias cirugías, salvar el dedo de la joven, al final los médicos han tenido que amputarlo.

Pero, ¿realmente puede producir cáncer este acto «tan común» entre las personas? «El morderse las uñas no es causa de cáncer cutáneo. En el caso de este hecho publicado, se trata de un melanoma subungueal, que es una de las localizaciones del melanoma maligno. Este último puede aparecer debajo de la uña, como una mancha negruzca que va creciendo, y cuyo diagnóstico precoz es de suma importancia, ya que el melanoma, si no se diagnostica y trata en sus etapas iniciales, puede conllevar graves problemas para nuestra salud», afirma los doctores.

Descartando el posible cáncer como algo habitual a la hora de morderse las uñas, hay otras consecuencias menos graves —aunque también importantes— que puede dejar esta práctica, que en lenguaje más científico se denomina onicofagia.

«Puede ocasionar infecciones bacterianas o fúngicas que, aunque son molestas, tienen tratamiento. También suelen producirse deformidades de la uña, que en ocasiones cuestan de reparar y producen efectos inestéticos», continúa el especialista.

Morderse las uñas puede provocar, también, problemas en la salud bucodental. ya que desplaza los dientes de su lugar idóneo y daña el esmalte. Asimismo, puede producir paroniquia, lo que se conoce como el «uñazo», es decir, inflamación en la piel que se sitúa en la zona inmediatamente inferior a la uña. El bulto puede segregar pus y suele surgir tras una infección bacteriana.

Técnicas para no morderse las uñas

«Lo más importante es superar el hábito, ya que se deja de producir un traumatismo continuado sobre las mismas», insiste el dermatólogo. Pero las personas no son capaces de dejar este hábito de un día para otro. Aquí van consejos sencillos para eliminar esta «fea costumbre»:

— Tratar de averiguar qué factores hacen que te muerdas las uñas, para evitar los desencadenantes.

— Tener las uñas pintadas o cortas.

— Envolver los dedos con cinta aislante.

— Mantener las manos ocupadas en otras actividades.

— Untar, sobre las uñas, una sustancia desagradable (picante, vinagre…).