Así es el ‘avión del juicio final’ en el que Putin se refugiaría en caso de una guerra nuclear

Un Il-80 y aviones de combate MiG-29 vuelan en formación durante un ensayo para un desfile aéreo del Día de la Victoria, en Moscú, Rusia, el 7 de mayo de 2022 – Reuters

En el caso de que hubiera una guerra nuclear el presidente ruso, Vladimir Putin, sabe dónde se refugiaría junto a sus altos mandos para seguir dirigiendo Rusia. Sería en el Il-80, el conocido como ‘avión del juicio final’, que está diseñado para convertirse en el centro de mando itinerante del presidente ruso.

Aunque se desconocen muchos detalles específicos sobre sus capacidades ya que son secretos, sí que se sabe que está dotado de alta tecnología.

Se cree que el Ilyushin Il-80, cuyo nombre en clave de la OTAN es ‘Maxdome’, realizó su primer vuelo en 1985, aunque sus entregas se produjeron en 1987, tras realizarse modificaciones en su diseño. Es un avión de fuselaje ancho de cuatro motores Il-86 adaptado para el servicio militar especializado como puesto de mando aerotransportado.

Su introducción al servicio activo se retrasó debido a la caída de la Unión Soviética en 1991 y esta pudo ser la causa de que Occidente no lo fotografiase hasta 1992. En total se cree que cuatro aviones de este tipo fueron adquiridos por las Fuerzas Armadas de Rusia, una flota que seguía en activo en 2019, según informa la web especializada MilitaryFactory.

El objetivo de los aviones de esta rama de los Il-86 es apoyar las operaciones del gobierno ruso en caso de una guerra total, es decir, nuclear. Por ello, está diseñada para mantener el personal ruso del más alto rango a salvo, proporcionando «un cuartel general flotante».

Una característica principal que identifica al Maxdome es la protuberancia rectangular que se ve a lo largo de su línea dorsal del fuselaje, justo encima de la cabina. Esta contiene un potente ajuste de comunicaciones por satélite. En la parte delantera, en la nariz de la nave, va una sonda de combustible instalada para ayudar a mantener el avión en el aire durante períodos de tiempo considerables. Otra característica distintiva es que no tiene ventanas externas (excepto las de la cabina) para protegerlo de una explosión nuclear y electromagnética.

Los cuatro aviones Il-80 forman parte de la 8ª Divisón de Aviación de Propósito Especial desde el Aeropuerto Chklovsky, pero se espera que sean reemplazados por un nuevo diseño más moderno y con capacidades más amplias dentro de los Il-96. «Las Fuerzas Aeroespaciales Rusas recibirán dos puestos de mando aéreo basados en el Il-96-400M. Uno se encuentra ya en producción», explicó la agencia RIA Novosti en 2021.

Se espera que los nuevos Il-96-400M tengan el doble de alcance que el Il-80. Su sistema de radio también podrá ejecutar órdenes de lanzamiento de misiles móviles y submarinos dentro de un radio de 6.000 kilómetros.

La versión de Estados Unidos

EE.UU. también tiene su propio ‘avión del juicio final’, un Boeing 747 modificado llamado Boeing E-4B. Esta aeronave forma parte de una flota de aviones denominados ‘Nightwatch’ que el ejército estadounidense mantiene desde la década de 1970 con el propósito específico de proporcionar una base aérea, para que el secretario de defensa estadounidense y el personal militar de alto rango puedan realizar operaciones durante una guerra nuclear.

Estos aviones, como los rusos, son capaces de sobrevivir a un ataque nuclear, además de los efectos del pulso electromagnético. Esto se debe a que el avión de 200 millones de dólares está equipado con un equipo analógico, en lugar de un moderno equipo digital, según informa ‘Live Science’. Además, los aviones son capaces de repostar en el aire, y solo necesitan descender para lubricar el motor una vez a la semana. Sus sistemas de telecomunicaciones son vía satélite y están también preparados para seguir funcionando si las redes de comunicaciones convencionales resultan destruidas.