En Barcelona ya hay un cargador súper rápido para autobuses urbanos eléctricos: el 80% de la batería en tan solo 5 minutos

cargador-autobuses_xoptimizadax-k2tg-620x349abcBarcelona ya cuenta con un sistema de carga ultrarápida para los autobuses municipales eléctricos, que suman el 15 por ciento de la flota municipal, siendo la segunda ciudad europea donde se está instalando este modo de carga, tras un proyecto piloto de Hamburgo.

El sistema de carga rápida es capaz de cargar el 80% de la batería en tan solo 5 minutos, conectando un módulo situado en el techo del vehículo (pantógrafo) y una estructura instalada en la vía pública, el cargador.

Se trata de un pilar de unos cinco metros de altura, con una apariencia similar a una farola, que está ubicado en la última parada del recorrido del autobús, allí donde es el final de trayecto y donde el vehículo se detiene, habitualmente, unos minutos antes de reemprender su ruta. Por otro lado, está lo que es propiamente dicho el pantógrafo, un brazo mecánico retráctil instalado en el techo del autobús que se despliega hasta unirse a la campana del pilar, a la que se acopla para iniciar la carga de la batería del autobús mientras el vehículo está estacionado.

Este sistema, también llamado de oportunidad, permite llenar hasta el 80% de la batería del vehículo -que siempre circula entre el 80 y el 40%, nunca bajando de este nivel- en un tiempo de entre 5 y 8 minutos gracias a los 400 kW de potencia del cargador. El brazo se despliega en pocos segundos, y tanto durante este proceso como a lo largo de los escasos minutos que dura la carga, los pasajeros pueden subir y bajar con toda seguridad del vehículo. Además, el rato tiempo que tarda en cargarse no interfiere en absoluto en el horario de la línea, ya que coincide con los minutos de descanso del conductor antes de reemprender el trayecto.

Además de este punto de carga, que es el de oportunidad, Endesa ha instalado en cocheras, en el marco del proyecto ZeEUS, dos puntos de carga nocturna que complementan la carga de los autobuses aprovechando el descanso de los vehículos durante la noche para cargar sus baterías al 100% en un tiempo aproximado de dos a tres horas.