Beber agua en exceso no adelgaza y si pone en riesgo la salud

Hay trastornos sicológicos que provocan el consumo de más de seis litros de agua al día

Aunque es de suma importancia beber de seis a ocho vasos al día para conservar la salud, la idea de que consumir mucha agua natural permite adelgazar es un mito que puede desencadenar afectaciones mayores e incluso poner en riesgo la salud.

Ningún exceso es bueno, ni siquiera al consumir agua.

Hay personas que sufren un trastorno sicológico conocido como ‘potomanía’, que provoca un deseo frecuente de beber agua y llegan a tomar más de seis litros de agua al día.

Esto puede traer graves consecuencias al organismo, ya que al orinar no sólo se elimina agua, también se pierden sales minerales como sodio, potasio y magnesio, se presentan alteraciones a nivel de riñones y corazón, baja en la presión arterial; hay cansancio y dolor de cabeza.

La pérdida importante de potasio es capaz de provocar que la frecuencia cardiaca disminuya e incluso que el corazón llegue a detenerse; la falta de magnesio altera la memoria, por lo que no debe existir un abuso en el consumo de agua, dicen los nutricionistas.

Es necesario tener una alimentación correcta, beber agua simple potable y hacer diario 30 minutos de actividad física o más, para lograr prevenir y controlar el sobrepeso y la obesidad.

Beber agua diariamente favorece diversas funciones en el organismo como regular la temperatura corporal y ayuda a mantener un buen nivel de hidratación, que incluye mucosas y piel, también favorece el proceso de digestión, previene y corrige problemas de estreñimiento y ayuda a la adecuada digestión y absorción de los nutrimentos.

Sin un consumo adecuado de agua, no sería posible la vida. En los adultos, el porcentaje de agua corporal varía entre 60 y 70 por ciento, de tal manera que es un líquido vital para la vida.

A través de la respiración, el sudor, la orina y las heces fecales, el organismo pierde entre dos y medio a tres litros de agua, y a través de los alimentos se repone casi un tercio.

Todo lo que comemos, así sea una galleta o una rebanada de pan, contienen en su composición cierta cantidad de agua y, como parte de su metabolismo, las proteínas, hidratos de carbono y lípidos proporcionan otra cantidad de agua.

Los restantes dos tercios de agua que el cuerpo necesita se aportan a través del consumo de líquidos que en adultos deben ser diario de seis a ocho vasos de agua simple, lo que debe incrementarse en época de calor.

En la actualidad la población ingiere una gran cantidad de líquidos añadidos con azúcares simples, como refrescos, agua de sabor endulzada, jugos industrializados y leches saborizadas, lo que no es recomendable porque se agrega una gran cantidad de kilocalorías a la dieta diaria.

Cada 200 mililitros de estas bebidas podrían contener 20 gramos de azúcares simples, que equivalen a 80 kilocalorías por cada vaso.

Además, debemos contar el azúcar que se adiciona al café, té y la que contienen otros alimentos, como las galletas, chocolate o el pan de dulce, lo que favorece el desarrollo del sobrepeso, obesidad y otras enfermedades crónicas.

 

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