Científicos creen que es posible diagnosticar el Trastorno de Estrés Postraumático con un escáner cerebral

_45631212_estresbrain.jpgUna investigación presentada en el Congreso de la Asociación Psiquiátrica Mundial, en Florencia, Italia, encontró diferencias en la actividad cerebral de personas que sufren TEPT.
La técnica todavía está en sus etapas iniciales, pero según los científicos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, podría llegar a ser una herramienta muy útil para el diagnóstico y tratamiento de ese trastorno.
El término TEPT se utiliza para describir una gama de síntomas psicológicos en personas que han experimentado un evento traumático en el que han visto amenazada su vida.
Es un trastorno común entre soldados que han estado en servicio, pero también suele ocurrir en la población general.
«Quienes sufren el trastorno pueden tener recuerdos y pensamientos frecuentes de la experiencia traumática», explicó el doctor Rajendra Morey, quien dirigió el estudio en la Universidad de Duke.
«Pueden «volver» a las escenas del pasado o tener pesadillas, pero también experimentar otros síntomas como depresión», agrega el investigador.
Hasta ahora, sin embargo, no hay una prueba o un método definitivo para diagnosticar a los individuos que sufren el trastorno.
El estudio analizó a 42 soldados, hombres y mujeres, que habían servido en Irak y Afganistán.
La mitad habían sido diagnosticados con TEPT.
Los participantes fueron sometidos a un escáner de imágenes de resonancia magnética mientras llevaban a cabo pruebas de memoria.
Se les mostraron fotografías de tres rostros similares y posteriormente imágenes de una escena de combate, un episodio donde no había enfrentamientos -por ejemplo, un hombre tocando el trombón- y una foto manipulada digitalmente.
Finalmente, se les mostró otra vez una imagen de un rostro y se les preguntó si era la que ya habían visto.
Al observar los escáneres, los científicos notaron que, en el grupo sin TEPT, la parte del cerebro asociada con la atención y los procesos cognitivos se mostraba más distraída durante las escenas de combate.
Pero los que sí tenían TEPT se mostraban distraídos tanto en las fotografías de combate como que no había enfrentamientos y tuvieron un rendimiento más bajo en las pruebas de memoria de rostro.
«La sensibilidad a la información neutral es consistente con el síntoma de hipervigilancia que muestran las personas con TEPT», explica el doctor Rajendra Morey.
«Estos individuos están siempre en alerta, se sienten amenazados y se distraen más fácilmente no sólo por las situaciones de peligro que les recuerdan el trauma, sino también por las circunstancias benignas», añade el investigador.
Estos síntomas, sin embargo, hasta ahora no se habían comprobado en el nivel cerebral.
Tal como señala el doctor Morey, si se logran confirmar los resultados preliminares, estos escáneres podrían ser una herramienta útil para distinguir el cerebro con TEPT.
El trastorno afecta a la persona en su vida diaria porque no le permite funcionar apropiadamente», dice el científico.
«Porque creemos que estos recuerdos y pensamientos traumáticos frecuentes son inoportunos e interfieren con los procesos cognitivos», agrega.
La búsqueda de los «signos» cerebrales de los trastornos psiquiátricos como la depresión y el estrés postraumático es un campo de investigación cada vez más especializado.
Los científicos esperan que la identificación de estos patrones cerebrales pueda conducir algún día a mejores diagnósticos y tratamientos más efectivos.
Tal como señala el doctor Morey, «hasta ahora la detección de estos trastornos se lleva a cabo con una entrevista en la que el médico expone al paciente a ciertos síntomas y el paciente confirma o no esos síntomas».
«Es un procedimiento complicado porque no tenemos una medida objetiva como las que existen en otras enfermedades como la diabetes o la hipertensión».
«Así que, aunque esta técnica para diagnosticar TEPT con un escáner de IRM todavía no está disponible, creemos que hemos logrado un paso importante en el entendimiento de la forma como funciona el cerebro humano», concluye el científico.

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