Científicos descubren una nueva vía de regulación genética asociada a la obesidad

Investigadores han descubierto un nuevo mecanismo implicado en el desarrollo de la obesidad. La reducción de la expresión de un grupo de microARNs, pequeñas moléculas que regulan la expresión de genes concretos provocan un incremento en la expresión del gen de la sinucleína gama (SNCG) que acaba por promover la expansión de los depósitos de grasa.

El hallazgo es obra de un equipo de científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) en Hospitalet de Llobregat, el Instituto de Investigación Biomédica de Girona (IDIBGI) y la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salut de la Universidad de Barcelona (UB).

La investigación muestra que los ratones que no expresan el grupo de microARNs presentan una gran expansión del tejido graso, tal y como demuestran los exámenes mediante resonancia magnética y una cuidadosa caracterización fenotípica en ratones macho y hembra. Por lo que se refiere a los humanos, los autores del estudio indican que aquellas personas con obesidad tienen una menor expresión del microARNs, disminución que se revierte cuando los mismos individuos pierden peso.

“Esta reversión en la expresión del microARN cuando se pierde el peso nos indica que se trata de una vía dinámica y reversible, y que por tanto, podríamos aprender en un futuro a modularla como nueva vía de tratamiento contra el obesidad”, apunta la Dra. Ruth Rodríguez-Barrueco, investigadora principal en el IDIBELL y la Universidad de Barcelona y primera autora del trabajo.

El papel de los adipocitos en la obesidad

Los adipocitos son células muy especializadas que almacenan energía en forma de gotas lipídicas. Las personas con obesidad tienen un mayor número de adipocitos en sus depósitos de grasa, característica que se define antes de llegar a la vida adulta. Una mala gestión de estos almacenes de grasa y la renovación y vida útil de estas células puede acarrear un aumento de peso y las complicaciones típicamente vinculadas a la obesidad. En este sentido, el aumento del tejido graso observado durante el transcurso de esta investigación se debe tanto al aumento del número como al agrandamiento de los adipocitos que forman parte integrante de los depósitos de grasa. El estudio liderado por el IDIBGI y el IDIBELL profundiza en el conocimiento de este campo y demuestra que este grupo de microARNs, llamado miR-424(322)/503, funciona como un sistema de control de la acumulación desproporcionada de grasa corporal.

“Este estudio, fruto de una serendipidad, representa un paso decidido hacia la caracterización de estos microARNs y todo lo que pueden ofrecer como criterio diagnóstico y dianas terapéuticas; con toda la ciencia del tubo de ensayo, pero sin perder de vista la realidad clínica del paciente obeso”, afirma por su parte el Dr. Francisco José Ortega, investigador principal del IDIBGI y del CIBER de la fisiología Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBEROBN).

Unos microARNs supresores de tumores que también han resultado ser supresores de la obesidad

Hasta ahora, la Dra. Ruth Rodríguez-Barrueco y el Dr. David Llobet-Navas, investigador principal del IDIBELL y del Centro de Investigación en Red de Oncología (CIBERONC), habían centrado sus estudios el grupo miR-424(322)/503 en la capacidad de inhibir el crecimiento tumoral en cáncer de mama.

“En este estudio no solo hemos visto que el grupo de microARNs con el que estábamos trabajando hasta ahora regulaba la expresión de un conocido oncogén SNCG, sino que además hemos descubierto la relación de estos con la obesidad. Esta coincidencia apunta claramente a una conexión potencial entre la obesidad y la incidencia del cáncer de mama”, indica el Dr. David Llobet-Navas, coautor del estudio.

El estudio se titula “A microRNA Cluster Controls Fat Cell Differentiation and Adipose Tissue Expansion By Regulating SNCG”. Y se ha publicado en la revista académica Advanced Science