Científicos explican por qué tu primer gran amor es una farsa

moonrise-kingdomEn muchas oportunidades hemos escuchado que el primer amor es el “bueno” y que nunca se olvida.

Esta premisa se metió tanto en nuestro cerebro que, desde chiquitos, fuimos “programados” para tolerar y luchar por relaciones enfermizas.

Pero el primer amor, como lo experimentamos en la juventud o adolescencia, puede que no sea el mejor, y que el amor de verdad venga varias parejas después.

Los psicólogos aseguran que el amor en una etapa madura es mejor y más beneficiosa que en la juventud. ¿La razón? Las personas se encuentran “enteras” emocionalmente, respetan su espacio y se relacionan con el otro para formar un equipo.

En cambio, las relaciones durante la adolescencia están dominadas por las emociones. Los jóvenes suelen entregarse hasta perder la perspectiva y su persona.

Además, con la idea el “amor para toda la vida”, suelen tolerar relaciones violentas que se fortalecen por las “lunas de miel”.

Estas “lunas de miel” son reconciliaciones continuas después de discusiones, o quiebres de la relación, que hacen florecer las ilusiones y los sentimientos; pero que en realidad sólo fortalecen una idea errónea del amor.

De acuerdo con un estudio de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido, la felicidad de las personas se alcanza a los 30 años, y la edad donde se disfrutan más de las relaciones amorosas y sexuales es a los 40.

En esta etapa hay un mejor control de las emociones y se tiene una mejor experiencia en las relaciones.

Conclusión: El primer amor no es el verdadero. Los segundos, terceros o cuartos amores serán los mejores pues es cuando estamos más serenos y satisfechos.