Cómo detectar cuando la caja automática no funciona adecuadamente

descargaUna mala aceleración con una demora en pasar de un cambio a otro, son algunos síntomas que deben llamar la atención.

Por Fernando Santos Morales 

Son muy comunes las cajas automáticas puesto que en el siglo XXI se han difundido ampliamente especialmente en Iberoamérica y Europa, gracias a la mayor cantidad de cambios que manejan entregando mejores prestaciones, y al buen funcionamiento y la duración que aumentaron muchísimo.

La gente nota por ejemplo que un vehículo que antes tenía 4 cambios con un motor de determinado tamaño, se mueve muchísimo mejor con 6 relaciones. Debo aclarar que las cajas a las que me refiero, son las totalmente automáticas, y no las ‘’automáticas’’ con un embrague o clutch operado automáticamente por la electro hidráulica donde reemplazan al pie izquierdo, encargado de operarlo.

Tampoco menciono las CVT ya muy conocidas, aunque en su arquitectura interna se parecen mucho. La mayor parte de las marcas empezó, en los años ochentas, a ofrecer cajas con 4 en lugar de 3 cambios. Las de 5 cambios aparecieron  primero en los autos de lujo  -como casi siempre-,  acompañando a los motores medianos y grandes. Luego las de 6, y en 2003 Mercedes asombraba con la de 7.

Las de 5 se ‘’popularizaron’’ de una década hacia acá, impulsando con eficacia a vehículos de 4 cilindros que con las de 4 (que aún existen en los más pequeños y baratos; esperamos que poco a poco vayan desapareciendo) perdían mucha aceleración, capacidad de ascenso y aumentaban mucho el consumo y las emisiones de CO2, especialmente cuando se aceleraba algo más de lo habitual. Ya vamos en 9!! cambios que estrenó hace 1 año Land Rover en el Evoque, Mercedes Benz en la Clase E, y Chrysler – Dodge.

La consabida sofisticación electrónica ha hecho que pasen los cambios con mucha suavidad, que la respuesta ante la demanda del acelerador sea inmediata, y que no tengan al motor cambiando de revoluciones de manera constante cuando no es necesario.

Aunque en algunas hay que realizar aún el cambio de aceite según lo programado por el fabricante, en otras es de por vida y no se destapan sino el día de la reparación. ¿Cómo hacer para saber si una caja está en buenas condiciones? Aunque el diagnóstico no es fácil por su compleja arquitectura, debemos estar atentos con algunos síntomas que no son normales.

Primero, no debe haber fugas de aceite, y se deben localizar. En algunas ocasiones la mancha en el suelo es más escandalosa que complicada de reparar, cuando el aceite se pierde sólo porque los tornillos del cárter están flojos. Apretar con el torque adecuado, y solucionado el problema.

Debemos revisar el nivel del aceite siempre con el motor prendido, ojalá en caliente. En las varillas medidoras suelen ir 2 marcas para hacerlo también en frío. ¿Procedimiento? Pasar de P hacia todos los cambios llegando al último, para devolver la palanca de nuevo a la P de parking. Sacar la varilla y medir.

Atención con el testigo de la caja o el de la temperatura del aceite de la misma, si permanece encendido durante la marcha. Se debe instalar el escáner en el taller de servicio para detectar un código que nos dé una pista sobre lo que falla. A veces es por ahí, cuando hay que cambiar por ejemplo el solenoide de alguna de las velocidades. Otras veces no arroja nada, ni cuando hay una computadora exclusiva para la caja, como la que traen muchos compactos en la actualidad.

En frío total después de estar ‘’descansando’’ toda la noche, suelen aparecer los problemas. No es normal que se demore haciendo el cambio de primera a segunda o de segunda a tercera etcétera, pues algo no está bien. Tampoco que se quede en un solo cambio, o los haga con brusquedad.

Con esos síntomas, me iría a revisar el cuerpo de válvulas antes que los embragues, dando prioridad al filtro que suele ir muy cerca y puede ser el culpable al estar obstruido.  Así se reducen los costos de reparación, al no meternos con el cuerpo hidráulico. Cuando se acelera el motor pero el avance no es proporcional, los embragues suelen estar muy gastados y lo único es cambiarlos.

De un tiempo para acá las automáticas, con el mismo número de cambios que las mecánicas, ayudan a mejorar el consumo, y las cifras de aceleración desde cero hasta por lo menos los 150 – 160 kilómetros por hora, en un mismo auto. No en la mayoría de carros, pero sí es una tendencia que va creciendo cada vez más. Y si además funcionan bien por muchos kilómetros, con la comodidad de no tener que operar un tercer pedal, entendemos el éxito que día a día va en aumento.

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