Cómo evitar las irritaciones y el acné que provocan los tapabocas

Intensificar la limpieza facial y la hidratación, claves para hacer frente a los problemas que la piel del rostro puede sufrir por el uso de los tapabocas.

Las mascarillas se han convertido en un accesorio obligatorio para protegernos y proteger a los demás del coronavirus. Si la llevas durante muchas horas seguidas al día por tu trabajo, puede que hayas experimentado algún problema en tu piel. Según los dermatólogos, la mascarilla pueden provocar brotes de acné, diversas dermatitis, rosácea y cuperosis. Pero, como de momento, los tapabocas han llegado para quedarse, no te queda más remedio que acostumbrarte a ellos, y esforzarte un poco más en cuidar tu piel.

Maskné, el acné que provocan los tapabocas

El acné es uno de los problemas dermatológicos que más preocupa a las personas. Y, según los expertos, es una de las principales consecuencias en la piel del uso de las mascarillas. Tal es su repercusión que ya ha sido bautizado como maskné. Los dermatólogos, nos explican que ocurre por un doble motivo: “por un lado, el efecto oclusivo de la mascarilla hace que aumente la secreción sebácea y sudorípara, una circunstancia que puede agravarse si además se usan cremas grasas».

«Por otro, el uso de la mascarilla sobre la cara tiene un efecto irritativo debido a la exhalación de anhídrido carbónico que irrita la piel en una zona que ya está más irritada debido al roce de la propia mascarilla”. Aunque los brotes de acné son más habituales en pieles grasas y mixtas, y con tendencia al acné, el dermatólogo  Jaime Roa señala que “también lo estamos viendo en personas que casi nunca habían tenido este problema”, añade. El maskné afecta a la zona que queda cubierta con la mascarilla, es decir, barbilla y mejillas.

Dermatitis y rosácea, otras consecuencias del uso de los tapabocas

Además del acné, hay otros problemas dermatológicos que, según los expertos, también se han visto incrementados por el uso de las mascarillas.

La dermatóloga Lina Gomez explica que “en las consultas empezamos a ver en la población patologías que eran ya frecuentes en profesionales sanitarios, como dermatitis de fricción y dermatitis de contacto irritativa, en las zonas en que hay más contacto entre la mascarilla y la piel: el puente nasal, detrás de las orejas o en las mejillas”.

Asimismo, según el doctor Carlos Morales, “otro tipo de patologías cutáneas que estamos viendo asociadas al uso habitual de la mascarilla (bien porque aparecen, bien porque empeoran) son rosácea y cuperosis (rojeces, pequeños capilares dilatados…)”.

Cómo solucionar los daños que provocan en la piel los tapabocas

– Limpieza facial: todos los expertos coinciden en que hay que tener una buena higiene facial, por la mañana y por la noche, utilizando jabones suaves, libres de fragancia, hipoalergénicos, que respeten el manto lipídico y que sean específicos para nuestro tipo de piel. Si tu problema es el acné, elige jabones y limpiadores para piel grasa y con tendencia al acné. Si, por el contrario, sufres dermatitis o rosácea, opta por un limpiador para pieles sensibles.

Hidratación: hidratar la piel es también otra de las recomendaciones de los profesionales. El dermatólogo Ricardo Ruiz, director de Clínica Dermatológica Internacional, aconseja utilizar “cremas que tengan ceramidas, ácido hialurónico o dimeticona, activos habituales en las cremas hidratantes, que evitan que la piel se deshidrate. Y hay que adaptar la crema a cada tipo de piel. Para pieles grasas, conviene elegir un gel oil free. Para la mixta o normal, una loción. Y para la piel seca, una textura más crema”. Hidrata tu piel por la mañana y por la noche, después de la limpieza.

– Evita los ácidos y las exfoliaciones: los expertos recomiendan, en general, evitar los alfa hidroxiácidos y los retinoides, sobre todo en las pieles que sufren dermatitis o rosácea por el uso de las mascarillas. Estos activos, al exfoliar la piel, la dejan más sensible y expuesta a irritaciones. En pieles con sequedad, dermatitis o rosácea, por la noche, se pueden utilizar cremas reparadoras o cicatrizantes. En el caso de las pieles con acné, los doctores recomiendan algún producto que “contenga ácido salicílico, glicólico o azelaico, según la tolerancia del paciente”.

– Elige una mascarilla adecuada: la mascarilla que utilizas también puede ser un factor determinante para que tu piel padezca alguna de estas patologías. Los dermatólogos especifican que “las mascarillas FP2 y FP3 al ser más rígidas, van más ajustadas al rostro, por lo que dañan más en las zonas de roce que las quirúrgicas o higiénicas”. También aconsejan “las mascarillas de tela de algodón para las personas con tendencia al acné o dermatitis”. Es importante que a diario cambies tu mascarilla, si no es reutilizable, o la laves, si lo es, y que cada 3-4 horas te la retires durante al menos 15 minutos para que la piel respire.