Cómo un juguete para niños se convirtió en el medio de transporte de moda en Francia

Con traje y corbata Vincent coge todas las mañanas su monopatín para dirigirse al trabajo en un banco; Julie lo utiliza para llevar a su hija de siete años al colegio y Boris para ir a la universidad.

El monopatín, que inicialmente era un juguete fabricado para divertir a los niños, hoy es uno de los medios de transporte urbanos más utilizado por los franceses.

En los años 30 el monopatín de madera fue el primer modelo que se convirtió en el juguete de moda para los niños. Veinte años más tarde su utilización se democratizó y los adultos también comenzaron a manejarlo . Sobretodo cuando en los 90 empezó a ser fabricado con materiales más ligeros y con la ventaja de poder doblarlo para transportarlo más fácilmente. Pero es el 2000 que el motor eléctrico se incluye al monopatín y desde entonces, poco a poco, se ha convertido en uno de los medios de transporte urbano más populares de Europa.

“Gracias al monopatín llego al trabajo dos o tres veces más rápido de lo que podría llegar a pie”, comenta Vincent.

Esto debido a que con este vehículo se puede conseguir una rapidez de 15 a 20 km/h, no es tan rápido como un carro pero permite el desplazamiento en las calles peatonales y además evita la tediosa tarea de buscar un lugar para parquear.

Por otro lado, con esta nueva forma de movilizarse se practica una actividad física cotidiana y se beneficia el medioambiente.

Cuando se trata de ciudades grandes muchos optan por movilizarse con el monopatín eléctrico. Lo utilizan hasta cierto punto, luego lo doblan, toman el transporte público y lo llevan hasta su lugar de trabajo como si fuera una sombrilla. La batería se carga durante cuatro horas y puede durar entre una hora y una hora y media según la velocidad.

Esta práctica se ha vuelto tan popular que incluso en ciudades como París, Lyon, Bordeau o Marsella, ya están disponibles los monopatines de libre servicio.

Para poder utilizarlos el usuario debe descargar una aplicación en su smartphone y seguir los pasos para registrarse. Por una hora de recorrido el usuario puede pagar hasta 9 euros y la máxima velocidad permitida para conducir el monopatín son 24 km/h

Sin embargo, este boom del monopatín también ha tenido consecuencias negativas; ya que la velocidad permitida para manejarlos es transgredida por algunos usuarios quienes han llegado a conducirlos hasta 40 km/h en andenes. En 2017 hubo 284 heridos y cinco muertos por culpa del mal manejo de este transporte. Las víctimas son los peatones y los conductores que no utilizan casco.

Por esta razón la ministra de transporte, Elisabeth Borne, propuso integrar al monopatín al código de tránsito. Y se espera que a finales de este año la reglamentación comience a regir.

No obstante, gracias a su fácil manejo y acceso,sin importar la edad ni la condición física, el monopatín sigue seduciendo cada vez más a los franceses.

Por: Estefania Isaza