Conoce Ho’oponopono: un antiguo método hawaiano para resolver problemas cotidianos

mujer-feliz-thinkstockphotos_claima20150321_2223_27Este método se basa en la repetición de cuatro frases fundamentales que funcionan como llaves de apertura para afrontar los desafíos que nos toca vivir y calmar la tensión interna.

Por: Gabriela Paz, médica especialista en ayurveda, homeopatía y psicoterapia

La primera vez que escuché algo sobre Ho’oponopono fue en mi consultorio. Había extraviado mi agenda y por esa razón no podía darle una nueva cita a la paciente que terminaba su consulta. Le expliqué la situación y le dije que la llamaría en los días subsiguientes, con la esperanza de poder armar nuevamente la programación de turnos y actividades, confiando en mi memoria. La mujer, al irse, me preguntó si conocía la técnica de Ho’oponopono y me aconsejó repetir las palabras «lo siento, perdóname, gracias, te amo, llave de luz”.

Al cerrar la puerta, obviamente, comencé a repetir mentalmente esas palabras. Luego, mi mente se serenó y continué trabajando. Sin dejar de repetir entre una consulta y otra esa especie de mantra que conforma la base de esta técnica. Increíblemente me devolvieron la agenda que había dejado en un taxi. Pero lo más importante para mí fue la paz mental y la calma que logré al recitar estas palabras.

Al otro día comencé a investigar sobre ese maravilloso conocimiento. Descubrí que se trata de una técnica utilizada por los habitantes originarios en Hawaii, difundida de boca en boca, y rescatada por Morrnah Nalamaku Simeona, creadora del sistema Auto identidad a través de Ho’oponopono.

“El principal propósito de este proceso es descubrir la Divinidad dentro de uno mismo y aprender a pedir que en cada momento, nuestros errores en pensamiento, palabra, acto y acción sean limpiados. El proceso es esencialmente acerca de libertad, completa libertad del pasado”, Sineona ¿Cómo aplicarlo?

Es muy simple. Se trata de decir o repetir mentalmente las frases «Lo siento, perdóname, gracias, te amo». Estas funcionan como gatillos o llaves de apertura que ayudan a simplificar lo problemático, a calmar la tensión interna, nos sanan liberando dolorosas memorias o escenas internas perturbadoras. Mabel Katz, gran investigadora e impulsora de este método, me explicó hace muy poco tiempo que «ni siquiera es necesario repetir las palabras con un orden establecido, que lo más importante es la intención de entrega al amor y la limpieza de las propias toxinas internas, representadas por la tensión, el enojo y el rechazo del otro o de las circunstancias».

¿Cuál es el sentido de cada frase?

Lo siento: es una manera de tomar conciencia y estar al mando de la propia decisión. Evita ser reactivos y responder de manera impulsiva. Ayuda a estar aquí y ahora, llevando la atención al propio interior.

Perdóname: en este paso pedimos a nuestra divinidad que nos ayude a perdonarnos. Perdonar es un acto de amor y, a la vez, de inteligencia. Perdonamos nuestros errores y perdonamos los errores de los demás. Soltamos así la tendencia a juzgarnos y condenarnos. También permite liberar la mente que queda literalmente “tomada” por ideas de acusaciones a uno mismo o a los demás.

Gracias: es una palabra colmada de luz, ayuda a entender que lo que está sucediendo es la expresión más pura del amor y la capacidad de entender que lo que experimentamos por más doloroso, difícil o complicado que sea es una oportunidad de aprendizaje. Agradecer es una manera de capitalizar la experiencia, por más dolorosa que sea, como parte del camino evolutivo.

Te amo: esta frase permite abrirnos al amor incondicional y liberarnos de toda oscuridad producida por el miedo y el odio. Nos conecta con una hermosa fuente creativa. Nos lleva a ser menos conflictivos, a liberamos de las dudas y la victimización. Para poder encontrar la bondad y el bien en el mundo.

Otras de las palabras utilizadas: Llave de luz: utilizada para cambiar programas mentales negativos.

Hielo azul: para calmar dolores tanto físicos como emocionales.

¿Cuáles son los efectos?

– Cuando estamos muy enojados, tensos y con sentimientos negativos, las vibraciones que emitimos atraen más negatividad, dolor y malestar. Al repetir estas sencillas palabras, la energía cambia. El cerebro recibe el código y significado de cada palabra. La palabra es creadora, pensamos en forma palabras que crean ideas e imágenes.

– La vida es energía pura y al liberar nuestra mente y corazón de la negatividad, de los reproches y dejar de encerrarnos en el dolor, todo fluye y va hacia un destino mejor.

– El Ho’oponopono libera la toxicidad en uno mismo y la necesidad de mantener escenas de dolor en la mente, ayuda a trascender y transmutar toda negatividad.

– Permite activar la fuerza creativa.

El método es muy sencillo y hace la vida más simple. Vale la pena probarlo