Conoce los pros y los contras de consumir soja

La soja se puso muy de moda hace unos años como una alternativa vegetal rica en proteínas y sobre todo se ha generalizado su uso en la menopausia o en dietas saludables, vegetarianas y veganas.

Te contamos todos los pros y los contras que tiene consumir soja de manera habitual.

Es muy consumida al llegar la menopausia y en dietas veganas o vegetarianas, la soja (y sus derivados) se ha convertido en los últimos años en una habitual en los hogares de muchas mujeres occidentales. Leche vegetal, salsa de soja, brotes de soja, yogures… la soja se ha instalado en nuestra dieta y ya no es raro que se consuma a diario pero ¿es tan sana como dicen?

La soja como alimento de moda

La soja es una legumbre que lleva miles de años consumiendo el ser humano, mayoritariamente en Asia, y que ha aumentado muchísimo su consumo en los últimos años, sobre todo en Occidente, por ser una alternativa vegetal a la proteína animal.

En dietas veganas y vegetarianas, tomar soja suele ser muy frecuente, tanto como bebida como en derivados como el tofu, el tempeh o la soja texturizada. También es muy habitual tomar soja en yogures y leche o bebida vegetal durante la menopausia debido a los niveles de fitoestrógenos de la soja, y su contenido en antioxidantes, que actúan proporcionando un mayor bienestar a la mujer.

Aunque en los últimos años es fácil encontrar más tipos de bebidas vegetales en tiendas y grandes superficies, como la de avena, arroz o nuez, la soja sigue siendo la reina de las bebidas vegetales (así como los productos con soja en general) para muchísimas personas que han optado por eliminar o reducir la leche de vaca de sus dietas, pero ¿es tan beneficioso consumir soja?

Beneficios de la soja

La soja tiene un alto valor nutricional, es el único vegetal que se considera proteína completa porque contiene los ocho aminoácidos esenciales. Es rica en minerales como el magnesio, el hierro o el calcio, baja en grasa, con bajo aporte calórico y con vitaminas como vitaminas del grupo B y vitamina K, además de ácidos grasos omega 6.

Consumir soja se asocia a una reducción de los niveles de colesterol, del riesgo de padecer algunos tipos de cáncer y de sufrir una enfermedad cardiaca, además de proteger contra la osteoporosis.

Al consumir soja en la dieta se dejan de tomar, o se reduce su consumo, alimentos como carnes rojas por lo que en ese sentido la dieta protegería contra enfermedades como la diabetes o problemas cardiovasculares que podrían derivarse de un consumo excesivo de carne roja.

Contras de consumir soja

Infortunadamente también hay otra cara en el consumo de soja de manera habitual ya que esta planta cuenta con antinutrientes, toxinas que son parte del sistema de defensa que tiene la planta y que, si no son correctamente eliminado, pueden perjudicar a la salud.

Estas sustancias pueden desaparecer si el alimento cuenta con una buena fermentación controlada y una cocción correcta, de esta manera los antinutrientes se eliminan, pero sus propiedades, proteínas y antioxidantes permanecen intactos.

La soja es un alérgeno y así aparece señalado en las listas de ingredientes de los alimentos. Puede provocar, por tanto, síntomas si la persona que la toma es sensible o alérgica a la soja. Estos síntomas son como los de toda reacción alérgica, desde los más leves como molestias estomacales o gases, hasta erupciones, diarreas y cuadros más graves que requieran atención médica.

Es potencialmente inflamatoria y sus fitoestrógenos actúan en el cuerpo de la mujer como una réplica de las hormonas femeninas pudiendo afectar al sistema nervioso y al reproductivo. La soja también contiene metales pesados como aluminio y cadmio, además de oligosacáridos y oxalatos.

Los oligosacáridos son azúcares y pueden provocar inflamación en los tejidos y gases, estas sustancias pueden encontrarse en mayor o menor medida dependiendo de la elaboración de soja y de su procesamiento. Por ejemplo, en el proceso de fermentación los efectos nocivos de estos azúcares se reducen.

Los oxalatos por su parte son sustancias que inhiben la absorción de calcio pero muchos otros alimentos tiene oxalatos (espinacas, arándanos…). Si el consumo de alimentos que cuenten con esta toxina es moderado, o se reducen los oxalatos mediante el cocinado, no debería suponer un gran problema, el exceso es lo que sería peligroso para la salud. El consumo de soja también se ha asociado a problemas de tiroides por la acción de sus isoflavonas.

En definitiva, en el punto medio está, como en tantas ocasiones, la virtud. Tener una dieta equilibrada y no consumir en exceso ningún tipo de alimento es la clave. Puedes consumir soja perfectamente pero no basar tu dieta en ella y sus derivados ya que es un alérgeno y puede promover la inflamación. Sin embargo, consumida de forma moderada, la soja puede ser un alimento muy beneficioso para la salud, sobre todo en la menopausia.