Conoce qué es la dieta “mind” y por qué frena el envejecimiento neuronal

Un menú certero puede prevenir la aparición del deterioro cognitivo y retrasar patologías como la demencia o el alzhéimer

Aquello que hacemos influye, y mucho, en nuestra salud neuronal, pero también lo que comemos, hasta el punto de que un menú certero puede prevenir la aparición del deterioro cognitivo y retrasar patologías como la demencia o el alzhéimer. ¿Cómo? Llenando el plato bajo los parámetros de la denominada dieta «mind», tal y como confirma una reciente investigación realizada por el Centro Médico de la Universidad de Rush, en Chicago (EE UU), que demuestra que la combinación del patrón mediterráneo y la dieta DASH (especializada en detener la hipertensión) es un escudo neurológico muy potente. Así, quienes la siguieron durante la tercera edad presentaron menos problemas cognitivos, incluso habiendo acumulado proteínas en el cerebro asociadas al alzhéimer, según publican en la revista científica «Journal of Alzheimer’s Disease». «Este estudio prospectivo refuerza la idea de la influencia de la alimentación en el envejecimiento cerebral y en el riesgo de sufrir alzhéimer», asegura el neorulogo Gurutz Linazasoro.

Tal y como detalla Linazasoro, «se estima que un tercio de los casos de demencia obedece a factores relacionados con el estilo de vida. La dieta mediterránea ha demostrado reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, del alzhéimer y del párkinson, mientras que sabemos el efecto negativo en la salud cerebral del exceso de sal, del azúcar y de las grasas “trans” que abundan en muchas carnes y también en productos procesados».

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 40% de los casos de demencia obedece a factores modificables con medidas de salud pública y de estilo de vida. De hecho, «todas las enfermedades cerebrales, sean de origen vascular o neurodegenerativo, comienzan a provocar cambios en el cerebro y en las arterias muchos años antes de que irrumpan los primeros síntomas, por lo que este patrón de alimentación neurosaludable debe imponerse desde la infancia», recomienda Linazasoro, quien recuerda que «los cambios en el cerebro de las personas con alzhéimer empiezan a suceder 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas, por lo que se trata de una enfermedad de la edad media de la vida que se manifiesta en la vejez».

Las nuevas evidencias científicas halladas recientemente confirman que la dieta «mind» puede prevenir patologías como la demencia o el alzhéimer en el 53% de los casos, siempre que se siga de manera rigurosa. Ahora bien, ¿Cómo debe ser ese menú protector? Tal y como explica la dietista Mónica Herrero, «Este patrón recomienda tomar todos los días una o dos veces verduras de hoja verde, mientras que de otras verduras tomar una porción al día, con hortalizas como pepino, tomate, cebolla… También incluye frutas del bosque porque son muy ricas en antioxidantes. Además, aconseja legumbres de todas clases, incluyendo la soja, así como cereales de grano entero o integrales 100%».

En cuanto a la carne y el pescado, Herrero matiza que resulta sorprendente «la poca cantidad de pescado a la semana que se incluye (una vez) en la dieta ‘’mind’’ y que sea mejor azul, cuando diversos estudios revelan que esos omega 3 son buenos para nuestro cerebro. Además, recomienda dos veces por semana carnes blancas y magras como pollo o pavo, sin olvidar el aceite de oliva. Y otra sorpresa es el vino tinto, pues recomienda una copita al día, aunque creo que existen otros alimentos con componentes saludables mejores que el vino, al tratarse de una bebida alcohólica. Este tipo de dieta es una recomendación general, por ello lo mejor es acudir a un dietista-nutricionista para valorar si es una dieta idónea o hay que complementarla».