Así cambia nuestro ritmo metabólico con la edad

La edad influye en la capacidad de quemar las calorías que obtenemos de los alimentos. (Foto: James Gathany / CDC / Mary Anne Fenley)

Mucha gente de mediana edad recuerda que en su juventud podía comer lo que quisiera sin que ello le provocara sobrepeso. Pero un nuevo estudio sugiere que nuestro ritmo metabólico, que incluye la velocidad a la que quemamos calorías, en realidad alcanza su punto máximo mucho antes y comienza su inevitable declive más tarde de lo que se ha venido creyendo.

La investigación la ha llevado a cabo un equipo internacional que incluye, entre otros, a Jennifer Rood, Peter Katzmarzyk, Corby Martin y Eric Ravussin, los cuatro del Centro Pennington de Investigación Biomédica, adscrito a la Universidad Estatal de Luisiana en Estados Unidos.

Los científicos analizaron la media de calorías quemadas por más de 6.600 personas en su vida cotidiana. Las edades de los participantes oscilaban entre una semana y 95 años, y vivían en 29 países diferentes.

El análisis de la velocidad de gasto energético a lo largo de la vida de cada individuo reveló varias sorpresas.

Mucha gente piensa que desde la adolescencia y hasta cumplir los treinta años es cuando nuestro potencial de quema de calorías alcanza su punto máximo. Pero el nuevo estudio muestra que, kilo por kilo, los bebés tienen las tasas metabólicas más altas de todas. Las necesidades energéticas se disparan durante los primeros 12 meses de vida. Al cumplir su primer año, los bebés queman calorías un 50% más rápido que los adultos para su tamaño corporal. Y eso no se debe solo a que el cuerpo de los bebés afronte un crecimiento notable que le lleva a triplicar en su primer año el peso que tenía al nacer. Descontando el gasto energético extra derivado de ese crecimiento rápido, el gasto energético restante todavía tiende a ser mayor de lo que cabría esperar para su tamaño corporal.

Tras el alto ritmo metabólico de la infancia, el metabolismo de una persona se ralentiza alrededor de un 3% cada año hasta los 20 años, cuando se estabiliza en una nueva normalidad. 

A partir de entonces, el metabolismo de las personas es más estable.

Dicha estabilidad abarca aproximadamente desde los 20 años hasta los 50 y tantos años.

Los resultados del estudio sugieren que nuestro ritmo metabólico no empieza a disminuir realmente hasta después de los 60 años de edad. De todos modos, la desaceleración que se inicia entonces es gradual y bastante suave, solo un 0,7% al año.

El estudio se titula “Daily Energy Expenditure through the Human Life Course”. Y se ha publicado en la revista académica Science