Cuántas cervezas o copas de vino son necesarias para dar positivo en un control de alcoholemia

Aunque la única respuesta válida en este supuesto es ninguna, en algún momento de nuestra vida todos nos hemos tomado una copa de vino o una cerveza y después hemos cogido el auto con miedo a encontrarnos un control de alcoholemia.

Lo idóneo es no tomar ni una gota antes de tocar un volante, no obstante, la legislación en algunos países europeos sitúa el límite en 0,5 gr/l en sangre (o 0,25 mg/l de aire espirado) para la mayoría de los conductores, excepto los noveles o profesionales donde la tasa se sitúa en 0,3 gr/l en sangre (o 0,15 mg/l de aire espirado). Por tanto, ¿cuántas copas deberemos bebernos para dar positivo en un control de alcoholemia?

¿Cómo se calcula el grado de alcoholemia?

Tabla de la DGT con la cantidad de alcohol necesaria para dar positivo

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el grado de alcoholemia de una persona depende de la cantidad de alcohol que se haya ingerido, la graduación de la bebida, además del peso y el sexo del que lo consume. Un dato que podemos calcular al dividir los gramos de alcohol puro ingeridos por el peso (en kilos) del bebedor multiplicado por 0,7 (0,6 en las mujeres).

Para evitar una sanción en un control no se pueden superar los 0,25 mg/l de alcohol en el aire expirado (0,15 en los conductores noveles o profesionales) y su superación supone una multa de 500 euros y cuatro puntos del carnet, si no se alcanzan los 0,50 mg/l. En el caso de que no fuera así, la multa ascendería a 1.000 euros y seis puntos del carnet. Por su parte, dar más de 0,60 mg/l se considera delito y tiene una pena de prisión de tres a seis meses y la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años. Asimismo, reincidir en este tipo de delitos en el mismo año, supone una multa de 1.000 euros y la retirada de cuatro o seis puntos, dependiendo de la tasa dada. Y la negativa al sometimiento de la prueba supone prisión de seis meses a un año y la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.

Desde la DGT explican que, aunque el índice de siniestralidad ha bajado significativamente en los últimos años, no debemos de olvidar que en 2020 murieron 597 conductores en accidentes en carretera, a los que el Instituto Nacional de Toxicología realizó autopsias, desvelando que hasta un 48,7 % había consumido alcohol, drogas o psicofármacos; un 3,2 % más que en 2019 según “la memoria anual sobre las muertes en accidentes de tráfico durante 2020?. Además, este dato no sólo está relacionado con un incremento en la siniestralidad sino también con una mayor gravedad en las lesiones y mortalidad de los afectados.

¿Con cuántas copas es seguro conducir?

El 70% de los conductores afirma que nunca bebe alcohol si va a conducir

Una investigación publicada en “The Journal of Physiology” reveló que los niveles de alcohol, incluso cuando están por debajo de los límites legales, reducen el seguimiento ocular de los estímulos visuales. Es decir, el cerebro percibe peor la realidad y sufrimos una disminución de la coordinación motora.

Según la investigación, los efectos de su ingesta aparecen desde el primer momento, incluso con tasas inferiores a las permitidas para conducir. Hasta con la mínima cantidad se incrementa el tiempo de reacción, comienzan los problemas de coordinación y se subestima la velocidad. Asimismo, al superar 0,5 gr/l. de alcoholemia, comienzan los problemas de visión y por encima de 0,8, se sufren graves problemas de atención y coordinación y una fuerte somnolencia.

Por lo tanto, y según las investigaciones, la única cantidad válida para conducir es 0,0. No obstante, la DGT ha elaborado una tabla en la que podemos observar alguna de las equivalencias a los límites permitidos: