El desayuno es un escudo protector contra los infartos

desayuno-protector-infartos01Según estudio de la Universidad de Harvard, publicado en la revista Circulation, omitir la primera comida del día es factor para sufrir problemas cardiacos, como los infartos.

Asimismo, otras investigaciones han relacionado la omisión del desayuno con padecimientos como obesidad, hipertensión, diabetes y otros problemas de salud considerados precursores de trastornos del corazón.

Los expertos han observado que quienes no desayunan tienen mayor probabilidad de tener hambre más tarde en el día y comer en exceso, lo que pone en riesgo de un aumento de glucosa en sangre y obstrucción de arterias.

Durante la noche el organismo funciona con los nutrientes aportados en la cena y es durante el desayuno cuando el cuerpo debe renovar sus reservas energéticas para poder desarrollar su actividad durante la mañana y el resto de la jornada.

Hay quienes consideran que han desayunado tras haber tomado únicamente café, jugo, galletas o pan, lo cual dista de las recomendaciones de dieta equilibrada, por lo que también pueden estar en riesgo de sufrir algún trastorno.

Para que el desayuno sea verdadero protector contra infartos, entre otras enfermedades, debe conformarse por alimentos que además de proporcionar energía para comenzar el día, sean nutritivos.

Al ser una de las tres comidas principales, el desayuno debe cubrir 25% de las necesidades diarias de calorías. Asimismo, debe incluir carbohidratos, fibra, vitaminas y minerales.

Los carbohidratos son transformados en glucosa, principal combustible del organismo. La fibra mejora la función intestinal y disminuye la absorción de grasas. Vitaminas y minerales intervienen en el correcto funcionamiento del cuerpo.

Una opción de desayuno para prevenir infartos y que incluye estos grupos de alimentos es: 1 vaso de leche descremada, café o té (sin azúcar), rebanada de pan integral con gotitas de aceite de oliva virgen extra, tomate y jamón serrano.

Manzana, naranja, melón, uvas, avena y nueces son alimentos que contribuyen a la salud cardíaca, puedes disfrutarlos en jugo, o acompañarlos con leche descremada o yogur natural, bajo en calorías y una taza de té o café sin azúcar, como otra alternativa para variar tu menú matutino.