Descubren cómo un aditivo alimentario muy común altera la microbiota intestinal

Un nuevo estudio explica cómo se procesa en el intestino la goma xantana, un aditivo habitual

Hace tiempo que lo que comemos es mucho más que lo que aparentemente comemos, pues los aditivos invisibles se han convertido en un ingrediente imprescindible en la mayoría de los productos que adquirimos en el supermercado. De hecho, si lee las etiquetas de los alimentos, es probable que haya encontrado un ingrediente llamado goma xantana en todo, desde yogur hasta productos horneados y aderezos para ensaladas y especialmente usado en productos aptos para personas celiacas.

La goma xantana se agrega comúnmente a los alimentos procesados, alimentos que se han alterado de su estado natural y que constituyen casi el 70% de la dieta habitual. A menudo se usa como espesante debido a su capacidad única para hacer que los líquidos sean más viscosos. Pues bien, no resulta inocuo, tal y como demuestra un nuevo estudio publicado hace unos días en la revista Nature Microbiology.

Dirigido por Matthew Ostrowski y Eric Martens, miembros del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan, junto a Sabina Leanti La Rosa y Phillip Pope, miembros de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida, en este reciente trabajo se ha examinado la capacidad de la microbiota intestinal para digerir este ingrediente alimentario introducido hace relativamente poco tiempo.

El procesamiento de la goma xantana parece estar impulsado por un microbio, una bacteria de la familia Ruminococcaceae, que descompone los carbohidratos de la goma xantana. Una bacteria intestinal diferente, Bacteroides intestinalis, se alimenta de los carbohidratos más pequeños liberados por la bacteria Ruminococcaceae. El consumo bacteriano de goma xantana probablemente conduce a la producción de ácidos grasos de cadena corta que desempeñan funciones en la salud intestinal y pueden contribuir a la ingesta calórica total. Además, las firmas genéticas de estas bacterias intestinales están relativamente ausentes en muestras de microbiomas de personas de países no industrializados, lo que sugiere que el consumo generalizado del aditivo alimentario puede alterar activamente el microbioma intestinal.

El equipo también descubrió que los microbiomas de los ratones pueden procesar la goma xantana, lo que puede implicar que la capacidad de procesar la sustancia ya estaba presente en el intestino de los mamíferos hasta cierto punto.

«Si bien la goma xantana generalmente se considera segura, nuestros resultados sugieren que su consumo generalizado puede estar enriqueciendo nuestros microbiomas para las bacterias que la consumen. Nuestro estudio es el primer paso para comprender cómo los nuevos ingredientes alimentarios podrían estar cambiando nuestros microbiomas y si estos cambios son buenos o malos. Esto puede ser especialmente importante para las personas que consumen cantidades superiores a la media de goma xantana, como las personas con enfermedad celíaca y las que siguen dietas sin gluten».

Microbiota y covid persistente

La alteración del microbioma intestinal no es una cuestión baladí, ya que está detrás de numerosas patologías, hasta el punto de que puede estar detrás de la covid persistente, una enfermedad que aparece en más del 10% de los pacientes contagiados por Covid-19. De hecho, la composición del microbioma intestinal puede estar detrás del riesgo aumentado de desarrollar covid prolongado muchos meses después de la infección inicial. Así se desprende de una investigación publicada en la revista científica «Gut» de «The British Medical Journal» y realizada por médicos del Departamento de Medicina de la Universidad de Hong Kong (China). De esta manera, los investigadores sugieren que el perfil del microbioma podría ayudar a identificar a las personas más susceptibles de desarrollar esta enfermedad y, por tanto, evitar esta dolencia o tratarla lo antes posible.