Diez cosas que toda mujer debe saber sobre el cerebro masculino

Por muchos ratos malos que te hayan hecho pasar, pensar que todos son los hombres son unos bebedores adictos al sexo es ciertamente un error. Y es que fuera de lo inapropiado que es encasillar a cualquiera en clichés, el cerebro masculino cambia a lo largo de su vida por lo que asumir que es de cierta manera es también inconveniente.

Aunque el cerebro humano parece incomprensible para el sexo opuesto, aquí te damos 10 interesantes pistas sobre la mentalidad masculina.

10. Son más emocionales

En general las mujeres son consideradas como el género más sentimental, aunque no es así siempre. Los niños pequeños son más reactivos y expresivos emocionalmente que las niñas de la misma edad.

Un estudio de 2008 de la Universidad Lund de Suecia, encontró que los hombres adultos también tienen reacciones ligeramente más emocionales, hasta que concientizan sus sentimientos. Cuando la emoción llega a la conciencia, tienden a hacer como que no pasa nada.

Esto se debe a que desde niños, los hombrecitos aprenden a esconder sus emociones porque culturalmente son consideradas poco viriles. Sin embargo, la represión de sus reacciones podría serles útil para manejar amenazas.

9. Son más vulnerables a la soledad

Los hombres maduros son particularmente vulnerables a la soledad sus efectos. La Dra. Louann Brizendine, autora del libro “El Cerebro Masculino” y profesor de psicología clínica de la Universidad de California, asegura que los hombres buscan menos ayuda que las mujeres, lo cual exacerba la soledad y por ende, a los circuitos sociales del cerebro.

Vivir con mujeres puede ser muy útil; los hombres con relaciones estables tienden a ser más saludables, vivir más tiempo y tener niveles hormonales que indican menor ansiedad. Además, los hombres acompañados podrían ser fértiles durante más tiempo. Un estudio de 2009 publicado en Biology Reproduction demostró que ratas macho viviendo con hembras permanecieron fértiles más tiempo que sus primos aislados.

8. Enfocados

El sistema empático masculina no responde cuando alguien se estresa o expresa sus problemas. La región encargada de resolver las cosas es la que se pone en acción.

Como resultado, “los hombres se preocupan más por resolver un problema que por mostrar solidaridad ante un sentimiento” explicó Brezendine.

7. El cerebro impulsivo

La testosterona es la hormona de la libido y los hombres tienen seis veces más que las mujeres corriendo por sus venas, de acuerdo a Pranjal Mehta, psicólogo social de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Mehta y su equipo concluyeron que la testosterona perjudica a la región de control de impulsos del cerebro. Lo cual podría explicar que -si bien falta mayor investigación al respecto- porqué los hombres se fijan en las mujeres como en “piloto automático.”

6. El hombre defensor

Brizendine asegura que parte del trabajo masculino es defender su tierra “evolutivamente hablando” por lo que en varias especies de mamíferos el área cerebral dedicada a ello es más grande. Esto podría explicar porque aunque las mujeres son posesivas, los hombres pierden más la cabeza cuando se enfrentan a amenazas contra su vida amorosa o su territorio.

While women too have fits of possessiveness, men are much more likely to become violent when faced with a threat to their love life or territory, she said.

5. Prefiere la cadena de mando

Las jerarquías estables pueden provocarles a los hombres ansiedad considerable, según Brizendine. En cambio, las cadenas de mando sumamente estructuradas como la del ejército reducen la testosterona y la agresión masculina.

4. El hombre madura con el tiempo

La importancia de establecer un orden jerárquico empieza a los seis años y motiva la competencia o “la danza masculina, en la que siempre se tratan de hacer menos unos a los otros” como lo define Brizendine.

Sin embargo, la competencia disminuye con el tiempo. A lo largo de la evolución humana, los hombres necesitaron competir para alcanzar status y compañeras de vida durante su juventud y crear lazos fuertes de cooperación en su madurez.

Estudios psicológicos han demostrado que el liderazgo tiene menos atractivo entre hombres maduros. Se enfocan más en atender sus relaciones y mejorar la comunidad.

El declive natural en la testosterona podría ser la razón del cambio. Mehta y sus colegas encontraron que los hombres con niveles de testosterona altos son mejores en competencias individuales, mientras que aquellos con niveles más bajos sobresalen en deportes de equipo.

3. Preparados para la paternidad

El cerebro masculino se prepara para cooperar a medida que se acerca la llegada de un bebé. Los que serán padres también pasan por cambios hormonales (sube la prolactina y baja la testosterona) que preparan a los hombres para su comportamiento paternal, según un estudio sobre la Evolución y el Comportamiento Humano.

Esto podría deberse a que las feromonas de la mujeres embarazada llegan a su compañero, aunque no puede asegurarse. Sin embargo, de ser cierto, repetiría un proceso similar en el que las feromonas masculinas influyen en las neuronas femeninas involucradas en la maternidad.

2. Los juegos padre-hijo 

Las maneras específicas en las que los papas juegan con sus hijos –más rudo y espontáneo – puede ayudarles a los niños a ser más seguros, aprender mejor y prepararse para el mundo real. Además, estudios demuestran que su rol es importante para evitar comportamiento sexual arriesgado.

Los padres con paternidad activa tienden a tener niveles más bajos de testosterona en varias culturas. La explicación podría ser que los niños humanos son de los más necesitados de cuidado en la naturaleza, por lo que los buenos padres optimizan su supervivencia.

1. También sueñan con casarse

Que las mujeres busquen estabilidad y los hombres no, es uno de los mitos más grandes entre ambos géneros. La infidelidad es más común entre los hombres menores de 30 años, a partir de entonces, los hombres tienden a enfocarse en cuidar a su familia.

Sin embargo, a algunos hombres se les complica más el compromiso y podría no ser un problema de carácter sino un rasgo genético. El 60% de la población masculina no tiene el “gen de la promiscuidad” por lo que es más seguro que se casen y que tengan una vida conyugal placentera con su pareja.

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