Dormir ayuda a aprender y recordar, concluye un estudio

Además el cerebro dormido aún es capaz de procesar información externa y detectar la pertinencia de su contenido

Durante el periodo de sueño la activad cerebral aumenta desarrollando un importante papel en el aprendizaje y la memoria, concluyó un estudio realizado a través de neuroimágenes.

Los resultados de la investigación, que se publican en la edición de diciembre de la revista Sleep, indican que las oscilaciones del sueño, entendido como un periodo de ondas lentas, están asociadas con un aumento en la actividad cerebral en determinadas áreas implicadas en la generación o la modulación de estas ondas.

El estudio “Neuro imagen funcional de la fisiología del sueño humano”, en la que participaron investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, confirma que incluso durante el sueño de oscilaciones la actividad cerebral es mayor, aún en regiones específicas y transitorias.

A través de neuroimágenes los investigadores encabezados por Thien Thanh Dang-Vu, de la Universidad de Liege, Bélgica, realizaron un análisis no invasivo de los mecanismos neurales de la generación de las etapas del sueño-reflejo, con el que se perfeccionó el conocimiento de los mecanismos del sueño.

La investigación, patrocinada por la Academia Americana de Medicina del Sueño y la Sociedad de Investigación del Sueño, realizó una proyección de imagen funcional del cerebro permitiendo avanzar en la descripción de las propiedades del sueño.

Por ejemplo, se demostró que el cerebro dormido aún es capaz de procesar la información externa e incluso detectar la pertinencia de su contenido.

La relación entre el sueño y la memoria también se ha refinado con técnicas de neuroimagen, lo que demuestra que hay una reactivación de aprendizaje durante el sueño, así como la reorganización de la representación de memoria en el nivel de los sistemas, a veces con efectos a largo plazo en el rendimiento de la memoria posterior.

Los especialistas consideran que se requieren más estudios de imagen que permitan centrarse en aclarar el papel de los patrones de sueño específicos para el procesamiento de los estímulos externos, así como la consolidación de la información codificada durante el sueño.

Un estudio adicional, coordinado por Camilla L. Patti, de la Universidad Federal de Sao Paulo, Brasil, denominado “Efectos de la privación del sueño sobre la memoria”, sugiere que el sueño desempeña un papel crítico en el aprendizaje y los procesos de memoria.

La investigación también se publica en la revista Sleep, de Associated Professional Sleep Societies, y establece que ciertos tipos de sueño se envuelven en el proceso de consolidación de los recuerdos, y su privación demostró que la escasez de memoria está críticamente relacionada con un estado-dependiente de aprendizaje.

La falta de sueño puede inducir a otras modificaciones del comportamiento, tales como la emotividad y alteraciones en la actividad locomotora, precisan los resultados del estudio.

Estas alteraciones de inducida privación del sueño en el estado de comportamiento pueden producir aprendizajes dependientes del propio estado y contribuir, al menos en parte, a los efectos amnésicos de la privación del sueño.

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