EE.UU. levantó sus objeciones iniciales a un acuerdo contra el cambio climático tras tensas negociaciones

_44302665_oso1.jpgLos delegados presentes en la cumbre sobre cambio climático de Naciones Unidas que se celebro en la isla indonesa de Bali llegaron un acuerdo tras unas difíciles y agónicas negociaciones que se prolongaron 24 horas más de lo previsto.
El consenso se alcanzó después de que EE.UU. levantara sus objeciones iniciales al acuerdo. Los estadounidenses exigían un mayor compromiso de los países en desarrollo.
La «hoja de ruta» de Bali prevé el inicio de un proceso de negociaciones que se extenderá hasta 2009 y que debe fijar una nueva serie de objetivos para la reducción de las emisiones que reemplace al Protocolo de Kyoto.
«Ha sido un largo proceso. EE.UU. está comprometido con este esfuerzo y solo desea asegurarse de que actuamos todos a la vez», aseguró la negociadora estadounidense, Paula Dobriansky.
EE.UU. levantó sus objeciones al acuerdo minutos después de que haber señalado que no pensaba unirse al consenso.
«No estamos preparados para aceptar esta formulación en este momento», afirmó previamente la negociadora estadounidense, lo que provocó el abucheo de las demás delegaciones.
La Unión Europea (UE) negoció el acuerdo con los países en desarrollo, incluyendo China.
Estos se quejaron de que las condiciones para la reducción de sus emisiones eran demasiado exigentes y que les obligaban a comprometerse a adoptar medidas que impedirían su desarrollo económico.
Antes de alcanzarse un acuerdo, el secretario de la convención, Yvo de Boer, salió de la sala de conferencias con lágrimas en los ojos después de que China le acusase de irregularidades procedimentales.
A su regreso, y tras conocerse el compromiso de EE.UU., De Boer fue ovacionado.
«Se trata de un gran avance, una verdadera oportunidad para que la comunidad internacional luche con éxito contra el cambio climático», afirmó el ministro de Medio Ambiente indonesio, Rachmat Witoelar, quien actuó como presidente de la conferencia.
La «hoja de ruta» surgida de Bali contiene referencias a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la transferencia de tecnologías «verdes» a los países en desarrollo, la lucha contra la deforestación y la ayuda a los países en desarrollo para que se protejan contra los efectos del cambio climático.
El acuerdo de Bali fija los parámetros para una nueva ronda de negociaciones que debe finalizar en 2009 en una conferencia de Naciones Unidas que se celebrará en Dinamarca.
Antes de eso, los integrantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y del Protocolo de Kyoto deben haber acordado un exhaustivo plan para reducir el calentamiento global y sus efectos.
Ello incluiría el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para los países industrializados que remplacen a los del Protocolo de Kyoto que expira en 2012, así como objetivos más modestos para las naciones en desarrollo.
También debe prever mecanismos para la transmisión de fondos provenientes del comercio de carbono para proteger los bosques y para la adaptación a los posibles efectos del calentamiento global.
La UE quería establecer una meta de recortes de emisiones de al menos el 25% antes de 2020, algo a lo que se opusieron frontalmente EE.UU. Canadá y Japón.
La disputa se resolvió con un texto que no incluye objetivos cuantificados para la limitación de las emisiones pero en el que se afirma que se «requerirán importantes recortes de las emisiones globales para alcanzar el objetivo principal».
Grupos ambientalistas y algunos delegados criticaron el borrador final al considerarlo como un documento débil y una oportunidad perdida.
El cronograma de negociaciones del borrador acordado permitiría que el nuevo gobierno estadounidense que surja de las elecciones presidenciales de 2008 se adhiera antes del final de las negociaciones en 2009 a la propuesta de establecer límites de emisiones obligatorios.
Durante la conferencia de Bali, el premio Nobel de la Paz y ex vicepresidente estadounidense, Al Gore, criticó la postura de su gobierno.
«Mi propio país, EE.UU., es el principal responsable de la obstrucción de un avance en Bali», dijo en medio de grandes aplausos.
En una velada referencia a la campaña presidencial en EE.UU., Gore dijo que no sabe si el sucesor de Bush compartirá su opinión sobre cambio climático «pero les puedo decir que considero que es muy probable».

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