El Atlántico y el Pacífico en el cono sur estarán unidos por tren

090811005229_sp_tren_226.jpgUna larga vía que conecte por tren el Atlántico con el Pacífico a través del Cono Sur. Eso prevé el proyecto del Corredor Biocéanico, una iniciativa privada que es impulsada por los gobiernos de Argentina y Chile.
La propuesta busca conectar los principales centros comerciales de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, y –según sus impulsores- permitiría multiplicar por diez el comercio interoceánico.
La idea surgió de la empresa Corporación América (CASA), del Grupo Eurnekián, de Argentina. A ellos se sumó la chilena Interoceánica, la brasileña Odebrecht y la japonesa Mitsubishi.
La primera meta de este consorcio empresarial es superar el principal escollo de esta conexión Atlántico-Pacífico: la cordillera de los Andes.
Según la propuesta de CASA, la cadena montañosa «actúa como barrera» en el comercio regional, obligando a que el 83% de la carga que circula entre ambas bandas del Cono Sur viaje por mar, utilizando rutas más largas y costosas.
El principal cruce terrestre que une a Chile y Argentina, el Túnel del Cristo Redentor, tampoco es «una alternativa confiable», ya que por su ubicación en altura, a 3.200 metros, sufre las inclemencias del tiempo y permanece cerrado en promedio entre 45 y 60 días durante el invierno austral.
La solución, según esta propuesta, es construir un nuevo túnel de baja altura, por el que circulará un ferrocarril eléctrico de alta capacidad de carga.
Según la propuesta de CASA, el túnel tendrá 52 kilómetros de extensión y conectará la ciudad de Río Blanco, en la región chilena de Valparaíso, con Punta de Vacas, en la provincia argentina de Mendoza.
Su altura oscilará entre los 1.500 y 2.500 metros, dependiendo del tramo, y permitirá el cruce de la cordillera «en menos de 4 horas».
El plan también prevé la construcción de una vía férrea de 204 km entre Los Andes (Chile) y Luján de Cuyo (Argentina).
El costo total del proyecto está estimado en US$3.000 millones.
El ex embajador chileno en Argentina Eduardo Rodríguez Guarachi -uno de los responsables de promover el proyecto del Corredor Biocéanico- dijo que la iniciativa le abre al Mercosur las puertas de Asia.
«La razón de fondo de este proyecto es abrirle a Argentina, a Brasil y a Uruguay una salida por Chile a los mercados de Corea, Japón y China “, afirmó.
“A su vez Chile logra una salida al Atlántico y se convierte en un país de servicio del Mercosur, lo cual le permitirá crecer enormemente», agregó.
Según Rodríguez Guarachi, el proyecto final conectará las ciudades de Valparaíso, Mendoza, Buenos Aires, Montevideo, Porto Alegre, Santa Catarina y Sao Paulo.
De acuerdo con el ex diplomático, la idea de usar un tren eléctrico para ampliar el comercio regional ofrece varias ventajas, entre ellas costos más baratos –por no depender del petróleo- y un menor impacto ambiental.
“Soy un convencido de que la vía férrea es fundamental para terminar con la falta de conectividad de América Latina, y esto existe en los países más desarrollados», señaló.
Según Rodríguez Guarachi, otra de las ventajas del Corredor Biocéanico es que aprovechará las vías de ferrocarril existentes en los diferentes países, ya que todas comparten el mismo tipo de trocha ancha.
Sin embargo, los expertos observan que gran parte del tendido ferroviario está en desuso, y requerirá muchas mejoras.
Argentina, por ejemplo –que supo ser una potencia ferroviaria- desmanteló mucho de su sistema durante los años 90.
La próxima semana el secretario de Transporte de Argentina, Juan Pablo Schiavi, encabezará una misión a Chile para avanzar con las negociaciones vinculadas al proyecto del Corredor Bioceánico.
Se prevé que el funcionario se reúna con el ministro de Obras Públicas del país trasandino, Sergio Bitar Chacra.
También la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, planea un viaje a Santiago a comienzos de noviembre para firmar con su par Michelle Bachelet un nuevo tratado bilateral de integración y cooperación, que incluya este proyecto, considerado «de interés nacional» para ambos países.
Según los planes del consorcio empresarial, la primera parte del Corredor Biocéanico comenzará a funcionar en 2020.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.