El barco solar más grande del mundo le dará la vuelta al planeta para mostrar que el sol puede ser la fuente de energía del futuro

Es grande (35 metros de largo por 26 metros de ancho), pesa alrededor de 85 toneladas y puede deslizarse silenciosamente por las aguas sin necesidad de combustible.

Es Türanor, la nave más grande del mundo propulsada exclusivamente por energía solar, que fue lanzada al agua recientemente en la ría de Kiel, en el norte de Alemania.

Pero «poner los pies en el agua» es sólo el principio. La aventura real no comenzará sino hasta el año que viene, cuando tiene previsto convertirse en el primer barco impulsado por energía solar en dar la vuelta al mundo.

«Lo que queremos demostrar», dijo Raphael Domjan, capitán del Türanor, «es que tenemos la tecnología para cambiar hoy día, no mañana o en diez años».

El proyecto, confían los impulsores de la iniciativa PlanetSolar, tiene el potencial de revolucionar la industria naviera.

Creada por un equipo de expertos internacionales, la nave absorbe la energía solar mediante unas 38.000 platas fotovoltaicas colocadas en una superficie de 536 metros cuadrados, cubriendo casi toda la cara superior del barco.

Cuenta además con una batería que le permite almacenar energía para que su motor eléctrico pueda funcionar aún cuando el sol no esté presente.

Con dos patines flotadores hidrodinámicos unidos por cuatro patas a su casco, este catamarán puede alcanzar una velocidad máxima de 14 nudos -unos 26 Km. por hora aproximadamente- y ocho nudos (o 15 Km. por hora) de velocidad promedio.

Y tanto la ducha como la cocina y demás instalaciones funcionan con energía solar.

La fecha de partida es abril de 2011. Dado que hasta el momento nadie ha construido una nave semejante, aún faltan una serie de pruebas para asegurarse que este catamarán pueda emprender el viaje que Phileas Fogg, el legendario personaje de ficción de Julio Verne, hizo alrededor del mundo en 80 días.

Türanor recorrerá 40.000 kilómetros que lo llevarán a navegar por el Océano Atlántico, el Canal de Panamá, el Océano Pacífico, el Índico y el Canal de Suez, hasta llegar al Mediterráneo, en un lapso de cerca de 160 días.

La ruta está diseñada para circular por las zonas donde la luz solar es más constante, pero si la situación se presenta adversa el catamarán está preparado para continuar con su travesía.

«El barco puede continuar viajando gracias a la energía acumulada en su batería durante tres días sin un rayo de sol. Tres días de oscuridad completa», explicó Domjan, quien estará al mando del barco en el que viajarán también otros tres aventureros.

Además de los beneficios ambientales obvios que se desprenden de la utilización de energía limpia, hay otros menos evidentes.

«Al deslizarse sobre el agua, la nave no produce ningún ruido, ninguna clase de vibración. Es como viajar en un velero y esto ofrece una ventaja adicional, porque no interfiere con la vida de las criaturas marinas», señala el capitán.

Los responsables del proyecto de PlanetSolar confían en que la experiencia de Türandor sirva de ejemplo y demuestre que el sol puede ser la fuente de energía del mundo.

«La industria naviera puede transformarse con la energía solar. No todos los barcos, pero sí las naves pequeñas o los barcos pesqueros. Pero no es sólo la industria la que tiene que cambiar», dice Domjan, «sino la gente y las políticas para hacer que la industria cambie. Tomará años, pero es un cambio posible».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.