El lupus es la enfermedad en la que el cuerpo se ataca a sí mismo

Factores ambientales y genéticos influyen en el padecimiento, revelo un estudio, ayer en  el Día Mundial de la enfermedad

¿Qué pensaría si le dicen que existe una patología en la que el cuerpo parece volverse ‘loco’ y se ataca a sí mismo? Lo más probable es que esto parezca sacado de una película, pero en realidad sí existe.

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar varias partes del cuerpo, en especial la piel, los riñones, las articulaciones, la sangre, el corazón y los pulmones, pero la mitad de los pacientes tienen afectados casi exclusivamente la piel y las articulaciones, según la Sociedad Española de Reumatología (SER).

La enfermedad frecuentemente exhibe en la nariz y mejillas un eritema malar (enrojecimiento de la cara) con forma de alas de mariposa.

El lupus produce inflamación de los órganos afectados y persiste durante un largo periodo, lo que podría significar durante toda la vida.

No obstante, se manifiesta alternando periodos de mayor actividad o más síntomas (exacerbación) con otros de inactividad (remisión), explica la SER.

La herencia genética tanto paterna como materna no sólo determina si presentamos un mayor riesgo de padecer lupus eritematoso sistémico (LES), sino que también indica su gravedad, según un estudio dirigido por el doctor Antonio González, del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela (España).

Genes y ambiente influyen en el lupus

La investigación, en la que han participado mil 500 pacientes de nueve países europeos, refuerza la evidencia de que existen diferencias en la interacción de la dotación genética de la persona con LES con el ambiente, lo que contribuye a que exista una gran heterogeneidad en los efectos clínicos del lupus.

El estudio ha mostrado que en los pacientes con lupus de países del sur de Europa la artritis tiene una prevalencia 10.7% mayor que en los países del norte del continente.

Por el contrario, en estos países más septentrionales, la fotosensibilidad (sensibilidad a la luz) es un 9.4% más frecuente que en los del área mediterránea.

Según el doctor González, “el lupus es una patología autoinmune que se presenta de múltiples formas, lo que dificulta su diagnóstico. Es posible incluso que se trate de varias enfermedades y que hasta el momento no hayamos encontrado formas de diferenciarlas”.

“Pero también puede ser que esta variabilidad se deba a interacciones entre la propia enfermedad y la exposición a factores ambientales como el tabaco, las infecciones o algunos productos químicos, y a factores genéticos propios de cada individuo”, apunta González.

“Los pacientes suelen llegar a la consulta de reumatología en fases tempranas de la enfermedad, aunque eso no asegura que lo hagan sin afectación de órganos como los riñones o el cerebro. Este abordaje precoz hace que respondan de forma positiva a los tratamientos convencionales”, apunta la doctora Encarnación Saiz, del Hospital Morales Messeguer, de Murcia (España).

“En general, cuando no afecta a un órgano no mayor, como la piel o las articulaciones, se trata con antimaláricos y dosis bajas de corticoides. Cuando el paciente no responde o hay manifestaciones graves, se trata con inmunosupresores (fármacos que inhiben el sistema inmunitario)”, explica la doctora Saiz.

Según la reumatóloga, miembro de la SER, “el diagnóstico temprano y un tratamiento precoz suelen hacer que el pronóstico de la enfermedad sea mejor. En el lupus, lo más importante es prever el pronóstico durante los primeros meses y realizar un seguimiento más cercano de los pacientes con formas más graves de la enfermedad, así como prevenir dolencias cardiovasculares”.

“Además, gracias al avance que se ha producido durante los últimos años en el conocimiento de los mecanismos de la enfermedad, y los esfuerzos que se están haciendo para elaborar guías de abordaje y protocolos, se está consiguiendo tratar cada vez mejor a los pacientes con lupus”, finaliza la experta.

Las causas

Según Marco Bravo, médico internista, esta es una patología autoinmune, lo que quiere decir que el individuo suele desarrollar alteraciones y empieza a atacar a su propio organismo.

Esto se da porque las defensas pierden su habilidad para notar la diferencia entre las partículas extrañas y sus propias células o tejidos. Entonces el sistema inmunológico produce anticuerpos contra sí mismo, los cuales pueden causar inflamación, daño a los tejidos y dolor.

El experto asegura que, por lo general, esto se desata debido a un nivel de estrés emocional muy alto. Por esa razón, se puede decir que el lupus es una enfermedad sicosomática.

Añade que la contaminación y los problemas sociales que atraviese un individuo también pueden ser considerados como factores predisponentes.

Los síntomas

Como señales generales se pueden nombrar: cansancio fácil, pérdida de peso inexplicable, fiebre prolongada y alteraciones de temperatura.

Además, en la cara aparece una mancha café que tiene una forma similar a la de una mariposa, se dan dolores e inflamación en las articulaciones de manos, muñecas, codos, rodillas y pies.

El corazón, los pulmones, el cerebro y los riñones también pueden resultar afectados.

Diagnóstico

Para determinar la existencia de la enfermedad, es necesario acudir a un médico cuando aparezcan los signos.

Dependiendo del cuadro de cada persona, se realizan análisis de sangre en los que se pueden detectar anticuerpos que estén siendo negativos para el cuerpo.

A esto hay que sumarle una revisión minuciosa de la historia médica del afectado, pruebas de laboratorio de rutina y exámenes de orina para revisar si existe daño en los riñones.

Tratamiento

Bravo dice que hay que tener en cuenta que el lupus es una patología degenerativa, obstructiva e incurable, por lo que se debe mantener un control adecuado del paciente.

Además, agrega que cada persona necesita ayuda distinta, dependiendo de su situación y de los órganos que estén comprometidos.

Los corticoides se consideran los medicamentos básicos porque todos los pacientes los toman en algún momento de su vida. En caso de que los pulmones, el corazón, los riñones y el sistema central nervioso sean los más afectados, el tratamiento debe ser mucho más agresivo.

Asimismo, se debe acudir donde el médico de forma regular para evitar recaídas.

Por lo general, la enfermedad aparece en personas entre los 20 y 40 años y, según Marco Bravo, médico internista, la incidencia de lupus es mayor en mujeres que en hombres.

Ayer 10 de mayo fue el Día Mundial del Lupus. Fue establecido en 2004 durante el VII Congreso Internacional de Lupus en Nueva York.

 

 

 

 

 

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