El medicamento Truvada reduce riesgo de contagio del sida en 90%

5376af9783682Tras años de estudios y controversias, las autoridades sanitarias de Estados Unidos decidieron recomendar una pastilla que previene el sida.

El Centro para el Control de las Enfermedades (CDC, siglas en inglés) emitió esta semana nuevas recomendaciones para la prevención del sida y aconsejó a la población de alto riesgo que tome el fármaco Truvada (su nombre comercial) para reducir las probabilidades de infectarse con el virus del VIH.

El CDC recomienda que deberían medicarse para evitar un potencial contagio los gais, bisexuales o cualquiera que practique sexo sin preservativo; los heterosexuales con parejas de alto riesgo de contraer la enfermedad -drogadictos por vía intravenosa, por ejemplo-; quienes mantengan relaciones sexuales con una persona infectada; y todo aquel que comparta jeringuillas.

La recomendación del CDC llega casi cuatro años después de que la revista New England Journal of Medicine publicase los resultados de un estudio clínico de tres años (financiado por el Instituto Nacional de Salud de EE. UU., NIH) que anunciaba la llegada de un tratamiento que podía reducir el riesgo de contagio de VIH en más de un 90%.

Comercializada con el nombre de Truvada para el tratamiento, la píldora había sido sintetizada en 2004 por Gilead Sciences, el mayor productor mundial de medicamentos contra el sida, y usada en combinación con otros retrovirales como tratamiento fundamental en personas que viven con sida.

El NIH concluyó que Truvada no solo era tratamiento para personas ya infectadas sino que prevenía el contagio. Los investigadores etiquetaron el tratamiento como «profilaxis previa a la exposición», en término abreviado: PrEP. Para bien o para mal, no fueron pocos quienes lo denominaron «el nuevo condón».

En 2012, la FDA (la Agencia del Medicamento de EE UU) aprobó Truvada para el consumo y definía el fármaco -una pastilla azul- como una combinación de los antirretrovirales tenofovir y emtricibatine. Fue la primera vez que los asesores del gobierno de Estados Unidos respaldaron administrar un medicamento antiviral a las personas sanas expuestas al VIH a través de relaciones sexuales o drogas intravenosas.

Aquel día de 2010 en que el NIH anunció los resultados de laboratorio de la PrEP, el equipo investigador recibió una llamada de felicitación del presidente de EE UU, Barack Obama y la revista TIME situaba PrEP en el número uno de las innovaciones médicas de ese año.

Polémica.

Desde entonces se ha recorrido un largo camino en el que la comunidad médica ha sido reacia a recetar Truvada -no tiene buena acogida prescribir medicinas a gente sana- y los críticos del medicamento han cuestionado su seguridad, eficacia y precio (13.000 dólares al año, aunque lo cubren la mayoría de los seguros médicos); y han acusado al gobierno de conspirar con las grandes compañías farmacéuticas a costa de la salud pública.

Para los científicos del CDC, Truvada es un paso adelante después de comprobar que tras más de 30 años de aconsejar el uso de preservativos para evitar el contagio, las cifras de infectados han permanecido casi inamovibles en la última década, con 50.000 casos nuevos cada año. Nada apunta a que los gais vayan ahora a usar Truvada, pero es un nuevo camino abierto frente al hecho de que cada vez son más los gais en Estados Unidos que mantienen relaciones sexuales sin protección (un 20% más en 2011 que en 2005).

Sin embargo, hoy como hace cuatro años, la AHF (AIDS Helthcare Foundation), la mayor organización de lucha contra el sida del mundo, sigue vaticinando una «catástrofe en la salud pública» y ha calificado las directivas del CDC como «uno de los capítulos más vergonzosos» en la historia del organismo. En opinión de esta fundación, lo que se esconde detrás es la maniobra de una poderosa farmacéutica para que gente joven y sana compre una medicación que no necesita.

Piden no dejar el preservativo

Uno de los temores de las autoridades sanitarias de Estados Unidos es que la población en riesgo deje de usar preservativos ante la existencia de un medicamento capaz de prevenir el sida.

Por eso, el CDC recomienda en su anuncio de esta semana que se sigan usando profilácticos, ya que Truvada no protege contra otras enfermedades de transmisión sexual como sífilis o la gonorrea. En cualquier caso, como apuntan los expertos, estas dos patologías se curan con antibióticos, pero el VIH dura de por vida y su degeneración en enfermedad es mortal si no se trata.

Las nuevas recomendaciones de CDC para el uso de Truvada en pacientes no infectados apelan a más de 500.000 de personas en Estados Unidos, consideradas en alto riesgo de contagio.

Actualmente, a unas 10.000 personas se les ha prescrito la toma de este fármaco.

Gilead Sciences Inc. es la casa farmacéutica que comercializa Truvada desde 2004 como tratamiento para las personas que ya están infectadas con el virus.

India fabrica versiones genéricas de este medicamento, que se ha convertido en una pieza clave para la lucha contra el sida en los países con menos recursos.

 

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