El melanoma y otras formas de cáncer de piel están específicamente asociados con el uso de camas solares

Las camas solares son responsables de casi 3.500 casos de melanoma cada año en Europa y unas 800 muertes, revela una investigación.

Los expertos afirman que se necesita establecer regulaciones más estrictas para limitar el uso de estos dispositivos y reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Según los investigadores, que publican los detalles del estudio en British Medical Journal (BMJ) (Revista Médica Británica), miles de casos de melanoma y otras formas de cáncer de piel pueden prevenirse si se evita la exposición a estos aparatos de bronceado.

Estudios pasados ya han mostrado un vínculo entre estos aparatos y un incremento en el riesgo de la enfermedad.

Una investigación en 2005 encontró que los jóvenes que comenzaban a someterse a sesiones de camas solares durante la adolescencia o los primeros años de la adultez Mostraban 75% más riesgo de melanoma que quienes no utilizaban estos aparatos.

El riesgo es particularmente alto entre los menores de 18 años porque su piel es más sensible al daño que causa la radiación ultravioleta (UV).

Por eso en varias partes del mundo, incluidos varios países europeos, han prohibido su uso entre los jóvenes.

Sin embargo, el estudio encontró que esta prohibición -que en muchos lugares es autorregulada- no está funcionando y los jóvenes continúan utilizando estos aparatos.

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La investigación, llevada a cabo en el Instituto Internacional de Investigación de Prevención en Francia y el Instituto Europeo de Oncología en Italia, revisó los datos de 27 estudios publicados sobre el cáncer de piel y el uso de camas solares.

En los estudios habían participado individuos del Reino Unido, Francia y Alemania.

Los investigadores encontraron que de los casi 64.000 nuevos casos de melanoma cutáneo que se diagnostican en Europa cada año, unos 3.500 (5,4%) están vinculados al uso de camas solares.

Asimismo los resultados mostraron que los usuarios de camas solares tienen 20% más riesgo de desarrollar cáncer de piel que quienes nunca han utilizado uno de estos aparatos.

Y el riesgo se incrementa a 87% si se comienzan a usar antes de los 35 años.

También se observó un incremento de 1,8% en el riesgo por cada sesión adicional a la cual se somete una persona cada año.

Los investigadores afirman que el riesgo podría ser incluso mayor, ya que el uso de estos aparatos se ha incrementado en los últimos años.

Las cifras en Inglaterra muestran que en promedio 6% de los niños y jóvenes de entre 11 y 17 años usan camas solares.

Pero la cifra entre las adolescentes mujeres aumenta a 50% en aquéllas de entre 15 y 17 años.

Según los autores, desde los 1980 el bronceado en camas solares se volvió una práctica muy popular en países de poblaciones de piel blanca, como el norte de Europa y Estados Unidos.

Pero también han ganado muchos adeptos en los últimos años en países más soleados, como Australia.

Los investigadores concluyen que hace falta imponer regulaciones más estrictas para limitar el uso de las camas solares y poner en práctica las prohibiciones de su uso entre los menores de 18 años.

«El melanoma y otras formas de cáncer de piel que están específicamente asociadas con el uso de camas solares son enfermedades que pueden prevenirse si se evita la exposición a estos aparatos» afirman los autores.

Agregan que «la industria de las camas solares no ha mostrado una capacidad para autorregularse efectivamente y tiende a diseminar información no basada en evidencia, la cual puede engañar a los consumidores».

«La prevención de los peligrosos efectos asociados al uso de camas solares debe estar basado en acciones más estrictas» concluyen los científicos.

 

 

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