El mítico estudio de la BBC Kingswood Warren, donde nació la televisión que conocemos hoy, deja de existir

El "swingómetro" que se usó en la elecciones británicas de 2005.

Donde sea que usted esté leyendo esto, es probable que alguno de los artefactos que lo rodean haya sido concebido en esta mansión gótica de Surrey, en el sudeste de Inglaterra.

La televisión HD (de alta definición), el teletexto, el sistema de audio estéreo digital Nicam y los estándares internacionales de la televisión digital fueron desarrollados en Kingswood Warren, edificio que albergó al equipo técnico de transmisiones de la BBC desde la década de los años 40.

A fines de febrero, los destinos del equipo técnico y de la mansión se separarán cuando la BBC le entregue las llaves al nuevo propietario del edificio, la agencia de bienes raíces Octagon.

Los técnicos se mudarán a una moderna instalación en el oeste de Londres. Mientras tanto, guardan en cajas más de 60 años de historia.

Todos los equipos, desde las radios FM hasta el botón rojo interactivo que hoy se utiliza en la televisión, perfeccionados laboriosamente en las oficinas y laboratorios de Kingswood Warren, cambiarán de hogar.

Graham Thomas, jefe de producción, embala objetos de su oficina: el estudio que vio por primera vez cuando fue a su entrevista laboral en 1983. De su techo cuelgan círculos blancos y negros que utilizan las cámaras para localizar los gráficos en tres dimensiones que no son visibles al ojo humano.

Aquí, los predecesores de Thomas experimentaron con distintas velocidades de captura de imagen, lo que fue la base de la televisión de alta definición (HD) y se utilizó por primera vez en este estudio, en 1988.

Autor de gráficos muy recordados por el público británico -como el «swingómetro» que aparecía en pantalla de la BBC en las elecciones de 2005- Graham ahora está concentrado en la combinación de imágenes de estudio y efectos especiales que usará la cadena británica para cubrir los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres.

Sin embargo, un espacio de Kingswood Warren no se trasladará: se trata de la cámara insonorizada, reducto donde reina un silencio absoluto gracias a las miles de cuñas de poliuretano que envuelven el suelo, las paredes y el techo.

Aquí se prueban micrófonos y altavoces.

Andy Bower, jefe de al unidad de investigación y desarrollo, dice que no la echará de menos. «Personalmente, no me gusta», dijo a la BBC. «Es tan silenciosa que uno casi puede escuchar sus propios pensamientos. Da un poco de miedo».

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