El Peugeot HX1 es un auto sencillamente maravilloso

El fabricante asegura que el coche «se adapta a la situación puntual del piloto», pues la columna de dirección puede alargarse electrónicamente

Con el nuevo HX1 Peugeot sondea las posibilidades de un futuro segmento que podría dar en llamarse monovolumen deportivo.

Y es que pese a lo considerable de la longitud (4.95 metros), es muy bajo (1.37 metros) y bastante ancho (1.99). Su esculpida y elegante fisonomía integra 4 puertas de apertura inversa en semi-compás, que abren generosamente para facilitar el acceso.

Además, integra 7 flaps en las llantas, diseñadas en forma de turbina, que se abren para conseguir una superficie de disco plano. Junto a ellas, un alerón trasero y sendos apéndices laterales, a la altura del portón, se despliegan al superar 100 km/h.

El coeficiente aerodinámico Cx es de 0,28, brillante en un monovolumen, para lo que no faltan mini retrovisores que esconden cámaras de retrovisión, marcos de cristales en aluminio cepillado, holguras y enrases milimétricos, faros LED de superficie mínima.

Dentro maximiza el espacio de los 2 pasajeros de la última fila e integra 2 asientos escamoteables que conforman una fila central, gracias a un ingenioso sistema de «asientos nido». Los suntuosos materiales seleccionados (piso e inserciones en fresno natural incrustado de fibra óptica, metales cepillados, cuero…) y la abultada dotación tecnológica (indicadores digitales, pantallas táctiles…) se agregan a un entorno de estudiada luminosidad (spots LED, estrías retroiluminadas sobre el techo…) que contribuye a una ambientación moderna y refinada.

Dice Peugeot que el coche «se adapta a la situación puntual del piloto», pues la columna de dirección puede alargarse eléctricamente, en paralelo a la regulación del asiento, para facilitar el acceso. Además, y con idéntico cometido, cuenta con volante de base plana e integra una pantalla multifunción central que pivota dejando únicamente visibles informaciones esenciales. Por su parte la consola central trasera, acabada en mármol blanco de Carrara cortado y pulido artesanalmente, esconde un minibar y una cafetera.

El HX1 se impulsa mediante un sistema híbrido HYbrid4 gasóleo/electricidad. El motor térmico delantero, un 2.2 HDi de 150 CV con caja automática de 6 marchas, actúa sobre las ruedas anteriores, mientras que el eléctrico trasero, de 70 kW (95 CV), hace lo propio con las del eje posterior, de modo que con ambos funcionando de manera simultánea el coche se convierte en un tracción total. También puede circular de forma totalmente eléctrica o EV a baja velocidad por espacio de 30 km, sin liberar emisiones contaminantes.

El conjunto determina una fuerza conjunta de 299 CV y exige un promedio de 3,2 l/100 km (83 g/km). Además, al ser plug-in sus baterías de ion litio pueden recargarse enchufando el vehículo a una toma de corriente de 220 V.

Un último apunte: al hilo del HX1, Peugeot se asoció con Pierre Hardy, firma de zapatos de lujo, para idear un exclusivo calzado concept-shoe que da belleza, modernidad y capacidad de transformación.

Así, Hardy fabrica unos zapatos experimentales cuyos materiales, tecnología y calidad de fabricación coinciden con los del habitáculo del coche. Se trata de unas zapatillas pensadas para conducir, pero que se pueden deslizar en el interior de una estructura «de tacón alto» para convertirse en elegante zapato para situaciones que exijan mayor glamour.

 

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