El próximo BMW serie 7 será el primer sedan de serie fabricado en fibra de carbono, aluminio y acero

14296056778578Además se estacionará totalmente solo, y por primera vez combinará la tracción integral, con la dirección en las 4 ruedas que ya ofrece la firma en la serie 5  

Por Fernando Santos Morales

Los sedanes de representación de las marcas de lujo   -los más grandes, con 5 metros de longitud, como el clase S de Mercedes Benz, el A8 de Audi y el serie 7 que nos ocupa-,  son los que siempre presentan los últimos avances de la ingeniería automotriz que con el tiempo no sólo se empiezan a extender a sus hermanos medianos y compactos, sino a los de todas las marcas generalistas.

Esa tendencia de ‘impregnar’ a todos con lo último, es cada vez menos demorada, y para bienestar del consumidor, pone al alcance de todos, los sistemas y elementos más avanzados. ¿Innovaciones del próximo buque insignia de la firma bávara?

Bastantes. Gracias a la experiencia acumulada por BMW durante la concepción, el desarrollo y la fabricación de su fenomenal híbrido deportivo, el i8, hecho con la mayor parte de su cuerpo en fibra de carbono, se atreve a combinarla, en el próximo serie 7, con el aluminio y el acero.

Para llegar a una fibra de carbono lo más económica y útil posible (pesa mucho menos que el aluminio y acero pero es más resistente y liviana; ésta hace posibles a los autos de la fórmula 1 y a muchos otros de grandes categorías como los autos del reconocido campeonato alemán de turismos) BMW acumulo una vasta experiencia que aplicará en su nuevo 7, al ponerla en zonas claves como los parales centrales para soportar mejor impactos laterales, el túnel de transmisión, los parales traseros, y en forma de refuerzos transversales unidos al techo, fundamentales en caso de vuelco.

Esa fibra se usará en menor cantidad que en su exótico híbrido deportivo y genial i8, donde el carbono manda, con el aluminio en menor medida. Por otra parte, hay avances en la maniobrabilidad con algo inédito a la hora de parquear. El asistente para estacionarse ya lo ofrecen muchos vehículos. Incluso casi estacionan solos girando el volante, mientras el conductor presiona freno y acelerador según las indicaciones.

Pero si llega el momento de parquear en un espacio donde cabe apenas el gran auto pero no se pueden abrir las puertas para bajarse, el conductor o el dueño del próximo ‘BM’, sencillamente detienen el auto apuntando hacia el frente del espacio (desviado máximo 10 grados) y se bajan.

Oprimiendo una tecla de la tarjeta inteligente el carro inicia la marcha, gira el timón si es necesario, y finaliza la operación estacionándose perfectamente y deteniendo el motor. Luego, cuando necesite de nuevo el auto, con el mismo botón enciende, pone reversa y sale lentamente hacia donde está el piloto.

Todo, gracias al empleo de afinadísimos sensores y módulos, que se valen de la visión perimetral alrededor de los 360 grados, gracias a las cámaras que actualmente dejan ver desde una alta perspectiva reflejada en las pantallas, absolutamente todo alrededor del vehículo.

Por primera vez en la rica historia de la compañía (y me atrevo a decir que en la historia del auto fabricado en serie, salvo probables excepciones que haya con Infiniti, el logo premium de Nissan, o con el inolvidable Mitsubishi 3000 GT del año 1990) y en un sedan de lujo, se combinará la tracción permanente en las 4 ruedas, con la dirección también en todas.

Si antes resultaba estable y seguro, ahora con mayor razón se transferirán mayores potencias sin riesgo de pérdida de motricidad y aceleración, y la dirección total lo hará tan ágil como un auto mucho más pequeño; será mejor la maniobrabilidad en curvas lentas, y elevado el aplomo en altas velocidades.

Después de todo esto me pregunto, ¿hasta donde llegará el ingenio y la sofisticación de los fabricantes? Probablemente con el paso del tiempo todos esos materiales exclusivos y costosos harán parte de las estructuras de vehículos en marcas generalistass. ¿Llegaremos a la conducción autónoma?

Es lo más seguro, aunque falta una infraestructura muy compleja y cara que necesariamente tendrá que hacer parte de ésta y complementarla. Esperemos eso sí, que en algún espacio del tiempo cuando caminen solos (si es que estamos vivos para la época), podamos seguir conduciendo en algunos momentos, porque de lo contrario, los grandes avances traerían unas grandes dosis de aburrimiento.