El termostato es vital para la durabilidad del motor. Jamás se debe remover sin ser reemplazado

Por: Fernando Santos Morales

El termostato es una especie de válvula ubicada en uno de los conductos de refrigeración del motor, la cual permite mantener la temperatura lo más constante posible. Para entender su importancia,  una sencilla  explicación acerca del motivo por el cual un motor genera calor, el cual  debe ser evacuado de manera controlada.

El motor de combustión interna el cual quema siempre aire mezclado con combustible cualquiera que sea éste, necesita necesariamente  un  sistema de refrigeración, el cual tome parte de esa energía convertida en calor, la transporte y la disipe al final en el medio ambiente. El agua o refrigerante  recorre el motor impulsada por la bomba de agua a través de las tuberías, galerías y mangueras, para que, al llegar caliente al final de su recorrido, entre por la parte superior del radiador, y, gracias a la corriente de aire que atraviesa a éste, se  produce la disminución de la temperatura en la misma. Una vez reducida sale de nuevo por la parte inferior del radiador, para realizar de nuevo su recorrido.

El termostato es un elemento  fundamental para el buen funcionamiento del sistema de refrigeración, y para  la durabilidad del motor. Es una válvula adyacente   -por lo general-,  a uno de los lados de la manguera superior  que entra al radiador estando siempre en contacto con el agua o  refrigerante del mismo.

Mientras el motor esté frío, el termostato está cerrado y no deja pasar el agua hacia el radiador, para que,  al circular únicamente dentro del motor, éste llegue lo más rapido posible, a su temperatura normal de funcionamiento. Poco a poco el refrigerante aumenta su temperatura, el termostato se  va abriendo hasta llegar a su máximo, permitiendo la mayor cantidad de flujo  hacia el radiador, para que el agua o refrigerante se enfríen. Dependiendo de la ingeniería en cada máquina, mantienen la temperatura entre los 80 y 105-110 grados centígrados, relativamente constantes.

Por ejemplo, si en una situación en la que el clima está frío, y circulo a 100 kilómetros por hora  en quinta velocidad a  unas modestas 3000 rpm, la temperatura puede caer fácilmente a 70-75 grados. Por el contrario si viajamos  a nivel del mar a las 12 del día con el cupo completo de pasajeros y baúl, mas el aire acondicionado encendido     -el cual con su compresor ejerce una resistencia adicional al giro normal del motor lo cual eleva la temperatura en condiciones críticas como las descritas-,   rodando detrás de un camión que viaja a 30 por hora, será normal que  aumente la temperatura a unos 105-110 grados.

Ese es a grandes rasgos el margen de temperaturas que maneja el termostato cerrando y abriendo ligeramente el flujo del líquido hacia el motor. ¿Por qué funciona entre estos? Si se quedara abierto al  máximo todo el tiempo, ocurrirían 2 cosas: primero, el motor se demoraría demasiado en llegar a su temperatura adecuada de funcionamiento puesto que el agua fría irá directamente al radiador en lugar de calentarse en el circuito periférico del motor, haciendo que gran  parte de la gasolina que se debe quemar en forma gaseosa no lo haga debido a  la baja temperatura; parte de ésta en forma líquida, escurrirá entre los anillos y camisas-cilindros eliminando gran parte de la capa lubricante, al tiempo que diluye el aceite perjudicando  enormemente las  propiedades de éste, la lubricación, y la vida del motor.

El exceso de combustible en el quemado produce buenas cantidades de carbón que en trozos, perjudican la vida útil produciendo rayones en los finos acabados internos de los cilindros, reduciendo además, el rendimiento que entrega su auto por cada galón de combustible. Especial atención merece el uso del choke no automático en los autos antiguos de carburador: usarlo como mucho 2 minutos, y mantenerlo bien reglado pues la utilización indebida, produce los mismos efectos comentados en las situaciones de bajas temperaturas.

En segundo lugar, un termostato bloqueado en su máxima apertura con el motor caliente, hará que el agua circule más rápido de lo normal, pasará con gran velocidad  por el radiador, sin alcanzar a ser totalmente refrigerada por la corriente de aire; así, se puede sobre calentar la máquina.

Esos imprevistos ocurren cuando el termostato está averiado porque se queda atorado ya sea   totalmente abierto, totalmente cerrado  -donde se recalentará el motor-,  , o en un punto medio: su función es moverse levemente entre esos márgenes de temperaturas enunciados.

Al termostato se le suele acusar de problemas en la refrigeración en los cuales muchas veces no tiene nada que ver, pues por lo general dura muchísimos kilómetros. El problema radica en que muchos técnicos  sin necesidad, no sólo lo culpan, sino que lo quitan y no lo reemplazan por el  original.

El no llevar termostato, equivale en muchos casos a llevar uno dañado:  demora en el vital calentamiento    -la vida del motor puede disminuir hasta en un 50%-,   puede hacer que la máquina se recaliente gravemente llegando hasta la famosa fundida de motor, con los consecuentes perjuicos  para la economía, y lo que el arreglo de un motor implica en términos de pérdida de tiempo, incomodidades etcétera.

Esa «práctica»  relativamente  común entre los especialistas de quitar un termostato cuando no se llega a identificar la causa del problema en el sistema de refrigeración, es a la que usted le debe huir, dejándola de una vez por todas con el mecánico y su respectivo centro de servicio.

 

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