El trabajo nocturno y el riesgo de padecer cáncer de endometrio

En un estudio reciente se ha investigado si realmente trabajar de noche aumenta el riesgo de sufrir cáncer de endometrio.

El trabajo nocturno está asociado con un mayor riesgo de padecer algunos cánceres con gran influencia hormonal, como el de mama o el de próstata, debido a la alteración del ciclo circadiano que a su vez altera los niveles de ciertas hormonas.

El cáncer de endometrio también tiene un componente hormonal importante, por tanto, también podría estar influenciado por los factores circadianos.

Solo se habían realizado dos estudios hasta ahora sobre la relación del trabajo nocturno con este cáncer, pero dieron resultados contradictorios, impidiendo pues que se aclarase el papel del ciclo circadiano en el riesgo de padecer cáncer de endometrio.

Con el objetivo de aportar más información al respecto, investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y el Hospital Universitario de Bellvitge, en Hospitalet de Llobregat, así como el Instituto Catalán de Oncología (ICO), han realizado un estudio para averiguar si el riesgo de padecer cáncer de endometrio está relacionado con el trabajo nocturno, con las horas de sueño o con el cronotipo (ser más activo por la mañana o por la noche).

El equipo de la Dra. Laura Costas, primera autora del estudio e investigadora principal del grupo de Infecciones y Cáncer del IDIBELL, han analizado una muestra de 400 personas, comparando las características de las pacientes con cáncer de endometrio con un grupo de mujeres que no sufrían esta patología. En ninguno de los tres factores estudiados se ha encontrado una relación significativa con el riesgo de padecer cáncer de endometrio.

Tal como razona la Dra. Laura Costas: “Estos resultados nos dejan más tranquilos de cara al impacto en salud pública que podría tener la relación de los turnos nocturnos con el cáncer de endometrio”. Sin embargo, los investigadores apuntan que deberían realizarse más estudios en muestras de población mayores para describir mejor el papel de la alteración circadiana en el riesgo de cáncer de endometrio.