El tratamiento estándar con tres medicamentos supera a los regímenes con cuatro medicamentos en la lucha contra la bacteria Helicobacter pylori según un estudio en América Latina

Las pruebas clínicas en Europa y Asía habían llevado a identificar lo que se creía que era el mejor régimen de tratamiento para erradicar la bacteria H. pylori, causa importante de las úlceras pépticas y el cáncer gástrico. Los nuevos resultados de un extenso estudio del Grupo Oncológico del Sudoeste (SWOG por su sigla en inglés) en América Latina contradicen aquellas conclusiones y sugiere que poblaciones diferentes necesitan terapias distintas.

La Helicobacter pylori, la bacteria que causa las úlceras pépticas, es también la causa principal del cáncer gástrico, una de las enfermedades que causa más muertes en todo el mundo. Una extensa prueba clínica en siete ciudades de América Latina ha determinado ahora que el régimen estándar de tres medicamentos para el tratamiento de la H. pylori es más eficaz, al menos en las poblaciones estudiadas, que cualquiera de los dos regímenes con cuatro medicamentos que ha demostrado su superioridad en estudios realizados en Europa y en Asia.

“Este estudio pone la literatura sobre el asunto un poco patas arriba”, señaló el coautor del estudio William D. Chey, de la Universidad de Michigan. “Específicamente, casi la totalidad de las otras pruebas al azar y controladas que han examinado la terapia con cuatro medicamentos, ya sea administrada en secuencia a lo largo de diez días o de forma concomitante sobre cinco días, la han encontrado superior”.

Pero la mayor parte de la literatura existente da cuenta de la investigación llevada a cabo en Italia y en Taiwán, dijo Chey. El nuevo estudio, que publica Lancet en Internet el 20 de julio, indica que hay que validar localmente los enfoques para la erradicación de la H. pylori en lugar de apoyarse en las conclusiones de estudios hechos con otras poblaciones. Los autores especulan que las variaciones geográficas en la resistencia de la H. pylori a los antibióticos puede, en parte, explicar la discrepancia de los resultados entre las poblaciones.

El estudio, coordinado por SWOG que es uno de los grupos que cooperan con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, se llevó a cabo en sitios urbanos y rurales de Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, México y Nicaragua.

Los investigadores asignaron, al azar, a 1.463 voluntarios infectados con H. pylori a uno de tres regímenes de tratamiento, en el estudio más extenso de su tipo jamás llevado a cabo.

Uno de los grupos tomó un régimen de cinco días con cuatro medicamentos, y un segundo grupo tomó esos mismos cuatro medicamentos pero en secuencia sobre un período de diez días. Un tercer grupo tomó el curso estándar de dos antibióticos más un inhibidor de la bomba de protones.

Seis semanas después del comienzo del tratamiento se examinó a cada participante para evaluar la infección con la H. pylori.

El 82,2 por ciento de los voluntarios sometidos al tratamiento con tres medicamentos en 14 días resultó libre de infección. Sólo el 73,6 por ciento del grupo en el régimen de cinco días y el 76,5 por ciento de los participantes en el régimen de diez días –las terapias que los estudios anteriores habían señalado como superiores—habían superado la infección.

La prueba fue parte de una iniciativa que explora formas de reducir la incidencia del cáncer gástrico.

“La meta última es avanzar en la discusión acerca de si debemos encarar la prevención del cáncer gástrico mediante programas de erradicación masiva de la H. pylori”, dijo el autor principal E. Robert Greenberg, un epidemiólogo del Centro Estadístico de SOWG y el Centro Fred Hutchinson de Investigación del Cáncer en Seattle, Washington. “Hay mucho que analizar y mucha información que debe reunirse antes que se tome una decisión”.

Algo que complica el panorama de la prevención del cáncer gástrico es un conjunto pequeño pero controvertido de evidencias que indica que la infección con la H. pylori puede traer beneficios tanto como perjuicios, por ejemplo que reduce el asma y las alergias en la infancia y baja las tasas de cáncer del esófago.

En Estados Unidos no se han llevado a cabo estudios extensos que comparen la eficacia de los regímenes de tratamiento de la H. pylori y una cuestión de cierta premura ahora es cuál régimen debería recomendarse a los médicos en Estados Unidos que tratan una infección con H. pylori. “Antes de esta prueba yo creía que sabía la respuesta a esa pregunta”, dijo Chey. “Ahora no estoy tan seguro”.

Las estadísticas del cáncer gástrico: Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer, el cáncer de estómago fue la cuarta causa más común de tumores malignos en el mundo, con unos 989.600 casos nuevos y unas 738.000 muertes. Aproximadamente el 72 por ciento de los casos nuevos ocurrió en los países en desarrollo.

 

 

 

 

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