El yen, la moneda japonesa, alcanzó esta semana su máxima cotización en los últimos 16 años. Un alza que tomó por sorpresa a los analistas económicos

Pese a que muchos esperaban que la divisa cayera como consecuencia como consecuencia del sismo y la crisis nuclear, el yen se acercó a su mayor nivel histórico desde la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué sucedió esto?

¿Por qué el yen aumentó en lugar de depreciarse?

Según el experto en asuntos económicos, Marcelo Justo, el alza del yen se debe a la expectativa de que las compañías aseguradoras japonesas se vean obligadas a repatriar sus fondos en el exterior para hacer frente al pago de sus pólizas por la destrucción causada por el terremoto y el tsunami.

«Esto significa cambiar otras monedas por yenes, lo que impulsaría su demanda y su valor», añadió Justo.

En cambio, algunos analistas señalan otras razones.

«El argumento más probable para una apreciación del yen frente al dólar no es una repatriación de capitales, sino una interrupción en el flujo de inversiones japonesas en el exterior», explicó el analista de divisas Sean Callo, del Banco Westpac de Sydney.

«Parece correcto pensar que, en el corto plazo, esas inversiones no serán tan grandes como suelen ser en condiciones normales».

¿Qué efectos negativos tendrá en la economía japonesa?

La subida del yen tendrá una repercusión directa en el aumento de los precios de los productos japoneses destinados a la exportación, algo que los hará menos competitivos en los mercados internacionales.

«No hay duda de que la apreciación del yen es una mala noticia para los negocios japoneses, y las ganancias de las multinacionales de aquel país se reducirán de cara al final del año fiscal el próximo 31 de marzo», dijo Callo.

«En este contexto, esperamos una pérdida del 3% del Producto Interno Bruto de Japón como consecuencia del tsunami».

¿Podría tener algún beneficio?

Como contrapartida, un yen fuerte hará que, para Japón, la importación de productos se abarate. Esto podría ser positivo a la hora de adquirir insumos destinados a la reconstrucción.

¿Qué medidas tomó Japón frente a la presión de los mercados?

Al tiempo que la tasa de cambio del yen frente al dólar llegó a 76,25, el índice Nikkei 225 de la bolsa de Tokio cayó un 1,4%, según algunos analistas, por la preocupación de los inversores sobre las repercusiones que la apreciación del yen puedan tener sobre las exportaciones japonesas.

En un intento por estabilizar la situación –y por mantener controlada la cotización de su moneda-, el Banco de Japón inyectó US$76.000 millones en los mercados financieros del país.

El G7 –el grupo de las naciones más industrializadas, que incluye a Japón, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, convocó para hoy una reunión en la que se debatirá cómo tratar la volatilidad de los mercados globales y cómo ayudar a los japoneses.

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