En China desarrollan una inteligencia artificial “fiscal” que puede imputar 8 delitos comunes

La justicia China comenzó a emplear herramientas de IA en 2016.

La IA “fiscal” muestra un 97% de fiabilidad basándose en una descripción verbal del caso a enjuiciar, según el equipo que la ha desarrollado

La Fiscalía Popular de Shanghái Pudong, la mayor fiscalía de la ciudad más grande de China ha desarrollado y testado una inteligencia artificial que desempeña la labor de un fiscal y es capaz de imputar ocho delitos comunes basándose en una descripción verbal del caso a juzgar. Según el profesor Shi Yong, líder científico del proyecto y director del laboratorio de gestión del conocimiento y “big data” de la Academia China de la Ciencia, la IA muestra una fiabilidad del 97% y permitiría a los fiscales reducir su carga de trabajo diaria y centrarse en tareas más complicadas. “El sistema puede reemplazar a los fiscales en el proceso de toma de decisiones hasta cierto punto”, ha explicado Shi Yong.

El sistema judicial chino no es extraño a las herramientas de inteligencia artificial. Según recoge el medio South China Morning Post, muchos fiscales chinos emplean en su trabajo una herramienta de IA llamada System 206 que puede evaluar la solidez de una prueba, las condiciones para un arresto y la peligrosidad de un sospechoso. Pero este tipo de herramientas “no participan en el proceso de toma de decisiones, imputaciones o sugieren sentencias”, advierte Shi Yong.

La IA fiscal desarrollada por el equipo de Shi Yong puede funcionar en un ordenador de escritorio. Para presentar una acusación se basa en 1.000 “rasgos” obtenidos a partir de la descripción del caso realizada por humanos, la mayoría demasiado pequeños o abstractos como para tener sentido para una persona. El sistema 206 se encargaría de evaluar las pruebas.

Los delitos que puede imputar la IA “fiscal” son el fraude con tarjetas de crédito, gestionar una operación de juego ilegal, conducción peligrosa, lesiones intencionadas, obstrucción de los deberes oficiales, robo, fraude y “buscarse la vida y provocar problemas”, una acusación que suele emplearse para reprimir la disidencia, de acuerdo con South China Morning Post.

El equipo investigador espera que la IA fiscal aumente su capacidad con actualizaciones y puede identificar crímenes menos comunes que los mencionados e imputar varios cargos al mismo sospechoso. La IA ha sido entrenada utilizando más de 17.000 casos acaecidos entre 2015 y 2020, de forma que ahora puede reconocer los ocho tipos de delitos más comunes en Shanghái.