En Colombia los genios si existen… y son emprendedores

48C31E590A16411897EB1145DD4B217ATener un coeficiente intelectual de 154, cuando el promedio está entre 90 y 110, eleva a una persona a la categoría de un genio.

Este alto puntaje lo obtuvo en pruebas y test de inteligencia, Andrés Ortiz, un bogotano de 35 años quien, como prueba de sus capacidad mental, se graduó de bachiller a los 14 años y a los 15 años, ya estaba en la Universidad Javeriana estudiando derecho, convirtiéndose en el universitario más joven del país en 1995.

Debido a que sus padres se trasladaron a Estados Unidos, Andrés abandonar el derecho. En ese país entró a Estudiar Administración de Empresas en la Universidad de Miami con un minor (énfasis) en contabilidad. Allí tuvo la oportunidad de estar en clases con el presidente de FedEx, una de las más importantes compañías de logística del mundo. En el campus de esta universidad del estado de Florida, ubicado en Coral Gables, forjó relaciones e hizo contactos que años después le servirían para ocupar varios cargos ejecutivos en reconocidas empresas norteamericanas en sectores de los servicios y la construcción. Uno de sus compañeros era el heredero de la Campbell Soup Company, una de las multinacionales de alimentos más grandes y cuyo producto estrella, la sopa Campbell, fue inmortalizada en uno de los cuadros más famosos del pintor Andy Warhol.

En 2011, cuando Estados Unidos vivía una de las mayores crisis inmobiliarias de su historia, Andrés decide regresar a Colombia e incursionar en el mundo empresarial de su país natal. Con espíritu de emprendedor creó Terra, una inmobiliaria especializada en la administración de inmuebles. Adicionalmente, es presidente de Inmuebles Terra y también se desempeña como gerente general del Hotel Tocarema.

Posicionamiento, rentabilidad y crecimiento son para Andrés Ortiz, las claves del éxito en su labor gerencial. “Contribuir al avance de las regiones de Colombia, generar empleo y oportunidades para la gente son logros que satisfacen mi corazón como ser humano y como colombiano”, afirma.

Para Andrés su familia formada por sus hijos David y Maríana es su mayor riqueza. Sus ratos libres los ocupa leyendo temas de gerencia e innovación que combina con novelas y libros de historia. Le gusta jugar golf pues esta actividad le sirve para ejercitarse, relajarse y pensar en nuevos proyectos que bullen en  su cabeza, la cabeza de un genio.