El Mundo al Instante

En días de conducción bajo la lluvia, el aquaplaning es un enemigo peligroso

images (3)El fenómeno de aquaplaning compromete la seguridad cuando se conduce en pleno diluvio, o sobre pavimento empapado. ¿En qué consiste y cómo afrontarlo en el manejo?

Por Fernando Santos Morales 

El aquaplaning se presenta en vías empapadas o durante un intenso diluvio, cuando el labrado o los canales en el dibujo de la llanta no son capaces de evacuar la suficiente cantidad de agua, para que se mantenga en pleno contacto con la vía. Literalmente, la llanta flota durante unos instantes sobre el pavimento, gracias al colchón de agua que se interpone entre ésta y la calzada.

Puede presentarse en un instante en forma de un pequeño charco, o de uno grande, sobre cualquier costado, o a lo ancho de la vía. Uno de los principales causantes es el exceso de velocidad (además de unas llantas con labrado desgastado con menos de 1,6 milímetros de profundidad; ojalá hubiera mayor labrado que el milímetro y 6 décimas en éstas circunstancias) puesto que, a igualdad de condiciones, entre mayor sea la velocidad, menor es la capacidad que tiene la llanta para evacuar el agua y conservar el agarre.

¿Cómo debemos maniobrar una vez se presenta? Ante todo, debemos conservar la calma, es fundamental, pues los nervios empeoran la situación. Hay que sujetar el timón con firmeza procurando mantener las llantas rectas.

No se debe frenar   -esto es muy importante-,  primero porque el vehículo no reduce la velocidad (va sobre ‘’el colchón’’ de agua), y a la salida del charco cuando las ruedas se vuelvan a adherir, si giran a menor velocidad de la que lleva el auto, pueden causar una inmediata pérdida de control por el inevitable derrapaje.

Igualmente, para que la velocidad de las llantas sea la adecuada al salir del inevitable charco, tampoco se debe acelerar más, ni soltar de repente el acelerador. Se recomienda, si la coyuntura lo permite, hacer que las 4 ruedas entren al mismo tiempo al charco, puesto que el fenómeno, afectando las ruedas de un solo lado del auto, puede llevar a que también se pierda el control del automóvil, por las diferencias de agarre entre los dos costados.

El aquaplaning muchas veces no aparece sorpresivamente, si vamos conduciendo atentamente y con la suficiente visibilidad, para anticiparnos al gran charco que nos espera, y frenar con la suficiente anticipación.

Cuando se trata de pequeños charcos,  a velocidad media o alta, el aquaplaning dura un segundo afectando a esa rueda, lo que no produce ninguna pérdida de control, pero sí un pequeño susto que se aumenta por el movimiento leve e instantáneo del volante de dirección.

Finalmente, además de estar preparados para maniobrar si se presenta el fenómeno, se trata de conducir muy atentos durante el diluvio, y viajar a velocidades prudentes para evitar en lo posible que se llegue a presentar.

 

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