En EE.UU. detienen los lanzamientos de Virgin Galactic después de los problemas durante el vuelo espacial de Branson

Richard Branson posando con una nave de su compañía espacial en segundo plano – Virgin Galactic

La Agencia Federal de Aviación no permitirá a la compañía enviar más naves al espacio mientras se lleva a cabo la investigación del suceso, en el que el SpaceShipTwo se desvió de su trayectoria

Las cosas se vuelven a poner difíciles para la compañía de turismo espacial Virgin Galactic. Tras el artículo del ‘The New Yorker’ en el que se afirmaba que el vuelo en el que participó el dueño de la empresa, Richard Branson, tuvo graves fallos que podían haber acabado en un peligroso aterrizaje de emergencia, la Administración Federal de Aviación del Gobierno de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) ha suspendido de forma cautelar los lanzamientos. Al menos hasta que se resuelva qué ocurrió en la nave, que poco después de encender sus motores registró dos advertencias en la cabina de mandos (una alerta amarilla y otra posterior roja) por estar fuera de la trayectoria estipulada.

Según afirman desde FAA, se trata de un proceso «habitual» en este tipo de situaciones. Sin embargo, Virgin Galactic ya había anunciado que volaría a finales de este mes, principios de octubre, con miembros de la Fuerza Aérea Italiana de tripulación. Después, las naves (el sistema de lanzamiento cuenta con dos vehículos: el WhiteKnightTwo, un avión de transporte especial que lleva a la nave espacial SpaceShipTwo hasta los 15.000 metros de altura, donde comienza su periplo hasta los 86.000 metros finales) dejarán de volar durante unos meses en los que se llevarán a cabo nuevas mejoras. Se desconoce, de momento, si la compañía de Branson sigue con este plan.

«Virgin Galactic no puede regresar el vehículo SpaceShipTwo a vuelo hasta que la FAA apruebe el informe final de investigación del incidente o determine que los problemas relacionados con el incidente no afectarán a la seguridad pública», afirma el comunicado de la FAA. De momento, las acciones de la compañía han caído un 4% este jueves, según datos de la CNN.

Alertas durante el vuelo

A los mandos de la VSS Unity (el nombre con el que se ha bautizado a la nave tipo SpaceShipTwo en la que voló Branson junto con otros tres pasajeros) se encontraban los experimentados pilotos Dave Mackay y Mike Masucci. Según el informe de The New Yorker, un minuto después de separarse del WhiteKnightTwo, observaron un indicador luminoso amarillo que alertaba de que la nave se estaba desviando de su rumbo. «La luz era una advertencia para los pilotos de que su trayectoria de vuelo era demasiado superficial y el morro de la nave estaba desviado», afirma en su artículo el periodista Nicholas Schmidle. Es decir, que el morro del avión no estaba lo suficientemente inclinado en la vertical. «Si no lo arreglaban, se arriesgaban a un peligroso aterrizaje de emergencia en el desierto durante su descenso», continúa.

Pero el drama no terminó ahí. Apoyado en los testimonios de ocho trabajadores de Virgin Galactic, el autor afirma que después apareció otra luz de advertencia, en este caso de color rojo, que indicaba que estaban fuera de la trayectoria en forma de cono del VSS Unity que le permitiría descender y aterrizar con seguridad. Además, la nave se desvió de su autorización de Control de Tráfico Aéreo (es decir, de la ruta del espacio aéreo sobre la que informaron a las autoridades competentes) durante un minuto y 42 segundos. Desde Virgin Galactic han confirmado a ‘The New Yorker’ que «una investigación está en curso» y admiten que su nave se salió de la zona señalada, si bien se ha ofrecido poca información adicional.

El portavoz de Virgin Galactic, Barney Gimbel, ha confirmado a CNN que la trayectoria del vuelo «sufrió un cambio», agregando: «Cuando el mensaje indicó que los pilotos debían modificar la ruta de vuelo para ajustar la trayectoria, ellos siguieron exactamente los pasos que estaban entrenados para hacer y atendieron a todos los procedimientos estipulados». «Aunque la trayectoria final del vuelo se desvió de nuestro plan inicial, fue una ruta de vuelo controlada e intencional que permitió a Unity 22 alcanzar con éxito el espacio y aterrizar de manera segura en nuestro puerto espacial en Nuevo México. En ningún momento los pasajeros y la tripulación corrieron peligro por este cambio de trayectoria», ha señalado Gimbel. La compañía sigue defendiendo la seguridad del vuelo y afirma que el artículo de Schmidle es «engañoso».