En la República Checa descubrieron un pozo de madera construido hace 7.275 años

Los científicos han analizado los anillos de crecimiento de la madera de un pozo construido hace más de 5.000 años – Archaeological Centre Olomouc

Las obras de una autopista sacaron a la luz una de las estructuras de madera más antiguas del mundo

En 2018 las obras de construcción de la autovía D35, en Ostrov, República Checa, revelaron la existencia de una decrépita estructura de madera enterrada y olvidada. Al principio pareció ser una especie de caja de madera negruzca, llena de tierra, pero luego se descubrió que se trataba de un antiguo pozo.

Una investigación que se acaba de publicar en « Journal of Archaeological Science» ha revelado que las planchas de madera que se emplearon para construir el pozo proceden de un árbol que se taló hace 7.275 años. Gracias a técnicas de dendrocronología, que reconstruyen el crecimiento de anillos de los árboles, los investigadores han podido datar con precisión, por primera vez, un objeto tan antiguo. Existen varios pozos de una edad similar, pero ninguno ha sido datado con una técnica tan fiable como la usada aquí.

«Podemos decir que los troncos de los árboles de los que se sacó la madera se cortaron en los años 5255 y 5256 antes de Cristo, basándonos en datos dendrocronológicos», explicó en un comunicado Jaroslav Peška, uno de los autores del estudio e investigador en Centro Arqueológico Olomuc (República Checa). «Los anillos de los árboles nos permiten hacer una estimación precisa, año arriba o año abajo, para el momento en que los árboles fueron talados».

Cuando se descubrió el pozo, en 2018, los investigadores encontraron fragmentos de cerámica del Neolítico temprano. En los alrededores no se halló ninguna prueba de asentamientos o estructuras, lo que las llevó a pensar que el pozo pudo ser aprovechado por varios yacimientos distantes.

Refinada carpintería de hace siete milenios

Por suerte, la madera de los restos resultó más esclarecedora. Se observó que el pozo estaba construido por cuatro postes de roble, situados en las esquinas, unidos por planchas que se elevaban varios centímetros por encima del nivel del suelo. A pesar de la antigüedad de la madera, su estado de preservación permitió observar marcas del uso de sofisticadas herramientas de piedra.

«La construcción de este pozo es única», dijo Peška. «Presenta marcas de técnicas empleadas durante la Edad del Bronce, del Hierro e incluso de época romana. No sabíamos que los primeros granjeros –los constructores de este pozo– que solo tenían herramientas de piedra, huesos, cuernos o madera, fueran capaces de procesar la superficie de troncos talados con esta precisión».

Según han escrito en el artículo, el pozo muestra que sus herramientas eran suficientes para realizar una carpintería sofisticada y un «trabajo perfectamente preciso».

La técnica del carbono 14 permitió establecer la fecha en la que los árboles crecieron. Curiosamente, averiguaron que dos de los postes proceden de plantas taladas antes, lo que indica que probablemente fueron usados para otra cosa. Además, una de las planchas es más reciente, lo que sugiere que fue colocada como parte de una reparación.

Se conocen alrededor de otros 40 pozos de madera con una edad similar o incluso superior en Europa, pero ninguna datación es tan precisa como esta.