En Turquía, el país que más fumadores tiene proporcionalmente, ya no se podrá fumar en lugares cerrados

090719173121_sp_fumar_turco_226.jpgQue se establezca una ley que prohíbe fumar, no es una novedad. Que esto suceda en los cafés de Turquía, donde cerca de un tercio de la población fuma regularmente, ha levantado una polémica.
A partir de este domingo, el gobierno turco, extendió la prohibición de fumar en lugares cerrados a bares, restaurantes y cafés. Lugares donde tradicionalmente se fuma tabaco o la clásica pipa de agua otomana.
Lo que más se veía la mañana de este domingo en los bares y cafés de la ciudad era a los mismos empleados fumando en los quicios de las puertas. No todos ellos contentos con la medida.
«Por supuesto que estoy en desacuerdo con el cambio. Café y cigarros van de la mano, son cosas que hace la gente para relajarse. La gente que no quiere fumar y socializar, no viene a los cafés», señaló Hande Onar, dependiente de un café muy popular entre los estudiantes.
Sin embargo, la prohibición entró en vigor, a pesar de las protestas de los propietarios de estos locales quienes aseguran que podría afectar el negocio.
«Estamos trabajando para proteger nuestro futuro, para salvar a nuestros jóvenes», replicó el ministro de Salud Recep Akdag.
No obstante la incomodidad generada por la nueva ley anti-tabaco, la mayoría de los clientes parecen satisfechos:
«En efecto, estoy de acuerdo con la ley. Pero hubiera sido agradable que mostraran cierta consideración con los fumadores y establecieran lugares a los que podemos ir y fumar», comentó Kadir Nergizhan, cliente del café Kafeka a quién se le pidió que se sentara en la terraza del café para consumir tabaco.
De hecho,  con la temperatura alrededor de 30 grados son pocos los fumadores que ponen objeciones cuando se les pide fumar al aire libre. Pero la verdadera prueba para la nueva ley llegará en el invierno, cuando las temperaturas heladas y la nieve -que pocos turistas ven- pueda hacerles cambiar de opinión.
Ya en mayo de 2008, el gobierno de Tayyuo Erdogan había prohibido fumar en oficinas, medios de transporte y otros lugares públicos.
Para quién no respete la prohibición habrá multas de US$45 y para los dueños de los locales irán de US$366 a US$3,660. Además habrá un cuerpo de vigilancia que hará verificaciones sin previo aviso.

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