Encuentran que el 30% de los antibióticos prescritos por los médicos son innecesarios

Chu6aW-XEAAT61VEl descubrimiento y desarrollo de los antibióticos está considerado como uno de los avances más importantes en la historia de la Medicina.

No en vano, han hecho posible que las infecciones bacterianas, otrora simple y llanamente mortales, puedan ser tratadas. Sin embargo, los antibióticos no son eficaces contra los virus. Un aspecto muy importante, cuando no capital, dado que su uso incorrecto provoca la aparición de bacterias resistentes pero que, desafortunadamente, parece que no es recordado no ya solo por la población, sino incluso por los propios médicos. Y es que como alerta un estudio llevado a cabo por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos y publicado en la revista «JAMA», hasta un 30% de los antibióticos prescritos por los médicos estadounidenses son innecesarios.Como explica Tom Frieden, director de los CDC, «los antibióticos son fármacos que salvan vidas, y si seguimos utilizándolos de forma inadecuada perderemos la herramienta más poderosa que tenemos para luchar contra las infecciones que amenazan nuestras vidas. Y es que la pérdida de estos antibióticos debilitaría nuestra capacidad para tratar a los pacientes con infecciones mortales y cáncer, así como para posibilitar los trasplantes de órganos y salvar a las personas que sufren quemaduras y traumatismos».

Recetas ‘inútiles’

El gobierno estadounidense puso en marcha el pasado 2015 una campaña con el objetivo de reducir a la mitad el uso inapropiado de antibióticos fuera de los hospitales para el año 2020. Una iniciativa que, a tenor de los resultados de la nueva investigación de los CDC, resulta completamente necesaria.

Concretamente, el estudio analizó la prescripción de antibióticos llevada a cabo en las consultas médicas y en los servicios de Urgencias de Estados Unidos durante los años 2010 y 2011. Y de acuerdo con los resultados, cerca de 47 millones del total de 154 millones de recetas de antibióticos que se expiden cada año por los propios médicos son innecesarios. De hecho, como alertan los autores, «la mayoría de estos antibióticos innecesarios son prescritos para tratar enfermedades respiratorias de origen vírico, incluido el resfriado común, y que por lo tanto no responden a los antibióticos».

Es más; como puntualizan los investigadores, «cerca de un 44% de las recetas de antibióticos para uso ambulatorio se expiden para el tratamiento de pacientes con enfermedades respiratorias agudas como las sinusitis, las infecciones del oído medio, las faringitis, las infecciones virales de las vías altas respiratorias –por ejemplo, el resfriado común–, las bronquitis, la bronquiolitis, el asma, las alergias, la gripe y las neumonías. Y en torno a la mitad de estas recetas son totalmente innecesarias».

Por tanto, como indica Lauri Hicks, epidemióloga de los CDC, «el establecimiento de un objetivo a nivel nacional para reducir el uso innecesario de antibióticos fuera del medio hospitalario es un primer paso crítico para mejorar el uso de estos fármacos y proteger a los pacientes. Debemos seguir trabajando para asegurar que los antibióticos solo son prescritos cuando resulten necesarios, así como para garantizar que en estos casos se prescriba el antibiótico correcto y a las dosis y duración adecuadas».

Hable con su médico

El uso inadecuado de los antibióticos, o lo que es lo mismo, la aparición de bacterias resistentes –y que, por tanto, causan infecciones para las que ya no existe tratamiento– supone un riesgo muy grave para la salud de toda la población. Todo ello sin olvidar el costo económico, abrumador, que conlleva el mal uso de cualquier fármaco. Pero, además de las medidas que pueden y deben ser tomadas por los propios médicos, ¿qué podemos hacer los pacientes para corregir esta situación?

Pues los CDC aluden a una mejor formación de la población en el uso de este tipo de fármacos. Y para ello, sugieren que los pacientes hablen directamente con sus médicos sobre los antibióticos: «los pacientes pueden hablar con sus médicos sobre las situaciones en las que los antibióticos resultan necesarios y cuándo no lo son. Estas conversaciones deberían incluir información sobre los riesgos para los pacientes de infecciones por bacterias resistentes a los antibióticos».

Una medida, en definitiva, válida para los pacientes no solo de Estados Unidos, sino de todos los países del mundo.

Si seguimos utilizando los antibióticos de forma inadecuada perderemos la herramienta más poderosa que tenemos para luchar contra las infecciones.