Encuentran un fósil de rana gigante que vivió hace unos 70 millones de años entre los dinosaurios de África

_44436112_080219rana203i.jpgEra enorme, medía 40,6 centímetros, pesaba 4,5 kilogramos y vivió hace unos 70 millones de años entre los dinosaurios de África. Fue apodada «la rana diablo».
Así la describen los científicos que descubrieron su fósil en el noroeste de la isla de Madagascar, en su estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
El animal era más grande que cualquier rana que viva hoy en día, era muy agresivo y atacaba sus presas inesperadamente, aseguran los paleontólogos que hallaron el esqueleto del anfibio.
Su nombre es Beelzebufo ampinga. Beelzebufo es el significado de diablo en griego, y bufo, en latín es sapo. Ampinga significa «escudo» y tiene que ver con una parte de su anatomía similar a esa arma.
Estaba poderosamente armada y poseía una boca muy ancha y fuertes mandíbulas. Y no se cree que descendiera de reptiles, mamíferos o ranas más pequeñas, sino de dinosaurios.
La rana vivió durante el Período de los Cretáceos, al final de la era de los dinosaurios, que se extinguieron junto a otros animales hace unos 70 millones de años.
Sin embargo, a pesar de la importancia de este descubrimiento, para el paleontólogo Borja Sanchís del Museo de Ciencias Naturales de Madrid, lo más llamativo del hallazgo es que «los sapos más cercanos en evolución a este grupo, los parientes más cercanos a este sapo hoy en día viven en Suramérica».
Sanchís explicó que «aquí hay un problema paleo-geográfico que es el origen en Madagascar de un grupo que hoy en día sólo vive en América del Sur».
Las especies que se encuentran en esta región son apodadas ranas «Pac-Man» debido a sus enormes bocas. Algunas incluso tienen pequeños cuernos en sus cabezas, al igual que podría haber tenido la Beelzebufo ampinga, ganándose así el sobrenombre de «rana diablo».
«Sabemos que todo el hemisferio sur del planeta estaba unido alguna vez, pero no lo estaba ya en la época en la que este fósil vivió, con lo cual hay que buscar una conexión biogeográfica, y todavía no está muy claro para explicar cómo explicar este hallazgo», asegura este experto.
La presencia del fósil en Madagascar y de sus parientes modernos en Sudamérica es la última señal de existencia de una enorme tierra perdida que alguna vez podría haber funcionado como puente entre la isla africana y la Antártida -una mucho más templada- y América del Sur, dijeron los científicos.
Eso habría permitido a los animales moverse entre los actuales continentes. Fósiles de otros animales de la misma época de la rana diablo han sido encontrados en ambos lugares.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.